Las dos principales emisoras de radio, Cadena Ser y Onda Cero, han comenzado después del verano a realizar desconexiones regionales para cumplir con el cupo de horas obligatorias en catalán.

La panda de talibanes que nos gobiernan en Cataluña nos regalaron con una ley que obligaba a las emisoras de radio a emitir en catalán gran parte de su programación, en caso contrario podrían perder sus licencias de emisión.

Hace unos meses la Generalitat cerró Radio Unión de Cataluña por no atenerse a los criterios de fomento del habla catalana.

Después de eso el resto de emisoras parece que vieron peligrar el negocio y decidieron reformar sus parrillas tras el verano, dando entrada a programas íntegramente en catalán.

Hasta este punto no habría ningún problema, porque yo suelo escuchar Onda Cero en Barcelona y emitían programas como La Ciutat, Ona Esportiva y Això no és tot, con lo que daba por hecho que con eso ya era suficiente. Pero no, parece que este año quieren jodernos de verdad y han decidido que los fines de semana, a la hora de La Rosa de los Vientos desconectar de la emisión a nivel nacional para meter de 2 a 4 de la madrugada un refrito del programa semanal, No son hores, que también es exclusivamente en catalán. Este programa también le quita horas a La Parroquia del Monaguillo y a No son horas, que se venían emitiendo a nivel nacional.

El programa La Rosa de los Vientos lleva más de 10 años en antena y tiene una legión de fieles oyentes que han conseguido (hemos conseguido) que sea el programa más descargardo de internet, tanto en la web de Onda Cero como en iTunes.

Y la reacción no se ha hecho esperar en cientos de blogs y foros, como los posts abiertos en MundoPlus y el portal del programa. Te invito a que les envíes un mensaje de protesta desde aquí a Onda Cero (yo les estoy acribillando a diario, a ver si con suerte les lleno el buzón).

Al parecer en la Cadena Ser también han hecho lo mismo con otro mítico programa, Hablar por hablar, que aquí en Cataluña no se emite porque dan una versión en catalán del mismo programa (totalmente absurdo), que se llama Parlar per Parlar.

Sin duda la radio es uno de los medios que más va a tener que cambiar en los próximos años si no quiere desaparecer. Pues se están cubriendo de mierda gloria con este tipo de legislaciones, donde sólo consiguen perder oyentes que se pasan a los podcasts, de donde las emisoras no están sacando ni un euro en publicidad.

Te recomiendo que si quieres seguir escuchando el programa te suscribas al podcast de Rosaventeros, que suele subir el programa a las 24h, limpio de publicidad y que luego puedes escuchar a cualquier hora desde tu iPod.

Espero que la presión de los oyentes consiga que al menos dejen la emisión nacional en la AM, que tampoco sirve para los que vivan fuera de la provincia de Barcelona (la única donde emite Onda Cero en el 540AM), pero al menos es otra alternativa para la gran mayoría.

Al parecer Onda Cero ya tuvo problemas graves con el uso del catalán, sobre todo el día de la final de Copa del Rey que ganó el Barça, cuando fueron a entrevistar a Joan Laporta y él contestó en catalán. El periodista le dijo que él no estaba allí para traducir sus palabras, y el resto de periodista también le puso de vuelta y media por no dirigirse en castellano a un medio nacional.

Desde luego que no sé quien les ha dicho a los políticos de mierda que tenemos en la Generalitat que les hemos votado (yo desde luego no les he votado) para que hagan leyes como ésta de las emisoras de radio.

Estoy seguro que en Cataluña no hay absolutamente nada más importante que solucionar antes que lo del catalán en las radios… De vergüenza.

ACTUALIZO:

Parece que las miles de reclamaciones han tenido un resultado positivo y el pasado domingo se pudo escuchar La Rosa de los Vientos en el 540 AM sin problemas. Lo siento por los que viven fuera de la provincia de Barcelona porque no la pueden escuchar, pero sólo es el primer paso.

Esto significa que los oyentes tienen una fuerza que en muy pocas veces ejerce, espero que sea un buen ejemplo de lo que se puede conseguir si nos unimos frente a los abusos.