El miedo al comunismo de Podemos puede salvarnos

Tras la 2ª Guerra Mundial en Europa había un comunismo que iba «absorbiendo» países para la causa, y ante eso el eje Francia-Gran Bretaña-Estados Unidos tenía que buscar una alternativa social. Se buscó un país pequeño para hacer experimentos, el elegido fue Bélgica.

Así nació en 1946 el concepto de «Estado del bienestar«, una mezcla de capitalismo democrático con servicios sociales públicos. De esta forma los europeos lográbamos un sistema social donde teníamos garantizados servicios fundamentales como la sanidad, y a través de las rentas del trabajo se lograba alcanzar otros recursos como la vivienda. Por primera vez la patronal pagaba una cuota para proteger a todos los trabajadores. A cambio la burguesía europea lograba evitar la lucha obrera que habría acabado con sus privilegios en la URSS. Los sindacatos vivían de subvenciones a cambio de no morder la mano que les daba de comer.

Gasto social en Europa

La idea era buena, de hecho proporcionó a Europa una estabilidad y crecimiento económicos nunca vistos. Han sido 50 años intensos, que lograron acabar con su principal adversario: el comunismo.

Pero una vez muerto el perro, se acabó la rabia. Si ya no tenemos alternativa, no hay necesidad de seguir cuidándonos tanto por parte de los estados. Como ciudadanos ya no podemos decir «pues si no lo haces tú, lo harán los comunistas», y de eso se llevan aprovechando desde hace 25 años, justo desde la caída del muro de Berlín.

En este periodo hemos pasado de tener un cabeza de familia con trabajo, que era suficiente para mantener a cinco miembros de forma holgada, a familias con sólo un hijo, donde trabajan ambos cónyuges y sin capacidad de ahorro. Estamos llegando al extremo que teniendo trabajo seguimos siendo pobres porque no cubren las necesidades básicas de renta. Es más, para muchos ya es un sueño lograr un trabajo de 40 horas semanales, y los jóvenes son directamente rechazados por el sistema que no les brinda la oportunidad de integrarse.

Y en estas llegan movimientos populistas, de ideología de extrema izquierda como «Podemos«. Llega de la mano de un líder mediático (los mejores momentos de Pablo Iglesias), con excelente formación teórica, que domina varios idiomas (entrevistas en inglés e italiano), y que le dice a la gente lo que quiere oír. Llega la chispa adecuada, tan sencillo como eso.

¿Qué puede lograr Podemos? Algo tan simple como hacer que el «Estado del bienestar» vea que los ciudadanos vuelven a tener alternativa, y eso haría regresar a la situación que teníamos hace 25 años. Dejarían de convertir al sur de Europa en una fábrica de mano de obra barata porque la lucha de clases, la lucha contra la casta, puede convertirse en una seria amenaza. Cuanto más lejos lleguen los de Podemos, más fácil será presionar a los que ahora mandan para regresar al status quo que teníamos en las vísperas de 1990.

Así que atentos a la expansión internacional de Podemos en países como Portugal, Italia, Grecia, Irlanda, Alemania… La cosa se va a poner interesante en los próximos cinco años.

Orgullosamente ofrecido por WordPress | Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑