Somos la generación competitiva

Te has parado a pensar que en tu vida todo está relacionado con ser competitivos y ser mejor que los demás? Pero siempre ha sucedido así en la historia reciente de nuestro país? No lo creo…

Estaba charlando el otro día sobre cómo ha cambiado el modelo de familia, porque ya no es tan frecuente ver al padre, la madre y los dos o tres hijos paseando por las plazas de tu ciudad. Cada vez estamos más acostumbrados a familias monoparentales, con uno o dos hijos como mucho, familias sin hijos (eso sigue siendo una familia?), familias con hijos adoptados, familias donde los progenitores son del mismo sexo…

En fin, que ya no está tan claro que el único modelo válido de familia sea el clásico y eso me llevó a pensar que quizás la sociedad se ha ido adaptando a nuevos modelos por necesidades básicas de supervivencia, porque la competitividad te hacía buscar una alternativa diferente antes de aceptar como una derrota el que tú no formaras una familia con el modelo clásico.

Pues este argumento se puede seguir estirando todavía más, porque en tu trabajo tampoco funciona como hace 30 años. Hoy en día no vale con tener estudios mínimos para desempeñar un trabajo. Ahora tienes que ser universitario, con master en EE.UU. y hablar 4 idiomas para que te contraten de becario de los que se dedican a hacer fotocopias y café para todos.

Hace 30-40 años no había tanta competencia por el trabajo, desde que la mujer accedió al mercado laboral ya no vale cualquiera para un puesto, ahora hay que demostrar que se es mejor que el otro, que se tiene mejor formación y que se está mejor cualificado.

Pero en lugar de recibir mayor remuneración económica que hace 30 años está sucediendo todo lo contrario. Antes con tener el Bachillerato ya podías ser jefe de cualquier fábrica. Ahora eres ingeniero con 2 masters y tu sueldo (en equivalencia) no es ni la mitad del que cobraba el que ocupaba tu puesto hace 30 años.

Por eso antes podías comprarte un piso con el sueldo de 2 años de trabajo y ahora sabes que nunca tendrás una vivienda en tu puta vida porque vas a estar 50 años pagando un piso de mierda que terminarán de pagar tus hijos…

Es cierto que hace un par de generaciones lo pasaron muy mal con la posguerra, pero en esa época se encontraron un país que se abría al mercado internacional, donde fue creciendo el tejido industrial que absorbía casi toda la mano de obra existente (no me refiero a las regiones más deprimidas como Andalucía, Galicia, Extremadura y Murcia). De hecho se produjo emigración dentro de nuestro propio país porque no había mano de obra cualificada para la carga de trabajo existente.

Hoy tienes las listas del INEM llena de universitarios que no les importa comerse su orgullo y trabajar de teleoperadores por 500€/mes, porque la competencia es tan fuerte que no hay hueco para todos.

Eso si, la sensación de vivir en una sociedad del bienestar es generalizada. El hecho de que todo el mundo tenga derecho a comprarse un puñetero iPhone parece que anestesia nuestras conciencias.

Nos venden que somos ciudadanos de primera, con todos los derechos, pero el principal que es un sueldo digno no se cumple, el segundo que es una vivienda digna tampoco se cumple… Pero no pasa nada, tenemos internet, tenemos móviles de última generación, tenemos coches que emiten cada día menos CO2… Cosas que se pueden pagar con el «dinero de bolsillo» y que te impiden ahorrar para afrontar los gastos que te quitarán el sueño.

Si comparo nuestra vida con la que tenían nuestros padres me entran ganas de llorar. Con tu edad tu padre estaba casado, con 2 hijos, una casa preciosa y otra segunda residencia para veranear en la playa, un coche último modelo… Y trabajaba sólo de lunes a viernes, con los fines de semana y el mes de agosto de vacaciones.

Nosotros en cambio acabamos de abandonar la casa de nuestros padres, unos nos hemos casado y otros vivimos «en pecado» porque no hay dinero para bodas. Muchos ni tienen hijos ni piensan tenerlos. La nómina no alcanza para pagar nada mejor que éste piso de 60m2 y la hipoteca es tan agobiante que no puedes permitirte ni coche ni irte de vacaciones a la playa, y eso que trabajas de lunes a viernes y algún sábado que otro, pero tus ahorros nunca superan los 500€…

Desde pequeño nos obligaron a estudiar para ser personas de provecho, para llegar a ser «alguien» el día de mañana. 30 años después somos todos universitarios mileuristas, con sueldos de mierda, sin espectativas de poder tener una vivienda en nuestra vida y lo peor de todo es que la cosa tiene pinta de ponerse todavía peor (la recesión económica está a la vuelta de la esquina).

Tú también piensas que cualquier tiempo pasado fue mejor? Yo al menos opino que antes no había que ser el mejor en todo, bastaba con ser uno más para poder llevar una vida normal. Ahora si eres un mediocre te conviertes en un excluido social de la noche a la mañana, sin opción de alcanzar puestos de responsabilidad y con un techo salarial que te impedirá llevar una vida decente.

Para muchos progres es un logro no tener que llamar de Don a sus jefes, que ya no haya tantas diferencias de clases sociales (o eso se creen algunos), a mi me hubiera gustado seguir llamando Don Pablo a mi jefe si a cambio tengo una vida con más facilidades, mejor sueldo y una casa como la que tenían mis padres.

Espero que tengas suerte, yo me he buscado la vida como he podido, pero hay muchos de mi generación que todavía están dando vueltas para encontrar un lugar donde posarse, y el arroz se nos pasa a todos, a todos…

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