– CONTIENE SPOILERS –

Hasta mi mujer me ha dicho ya en alguna ocasión que no entiende cómo me gusta tanto Mad Men, que no me pega para nada, ni por la historia ni por el estilo. Pero no puedo encontrar la respuesta fácil para explicarlo, así que prefiero dejarlo por escrito, de paso me lanzo a predecir cómo será el final de Mad Men, o al menos cómo me gustaría que fuera.

Los más fans de la serie tenemos un punto en el horizonte: los títulos de créditos iniciales. Donde vemos a la silueta de Don Drapper cayendo desde un rascacielos. Parece evidente la relación entre la trama de la serie y ese descenso en la vida de Drapper. Pero el personaje renace mil veces, justo cuando más perdido se encuentra, aparece algo que le devuelve la ilusión y la energía para demostrar su poderío de macho alpha.

Reconozco que cuando alguien me pregunta sobre una serie para ver, pocas veces recomiendo Mad Men. Después de ocho años entiendo que es una serie diferente, no gusta a todos los paladares, porque en realidad la trama no deja de girar siempre en torno a lo mismo, el personaje de Don Drapper, que sigue siendo un misterio después de siete temporadas donde se explica su vida actual y su pasado.

Y lo curioso es que si empiezo a compararla con otras grande series veo que no tiene los diálogos de The Newsroom, ni las grandes interpretaciones de House of Cards, ni recrean una atmósfera como lo hizo Breaking Bad… Aún así logró algo difícil: crear un estilo.

Y ahora es cuando me mojo para imaginar cómo será el último capítulo de Mad Men. Creo que Don Drapper se suicida, salta de espaldas desde la azotea del nuevo edificio donde están las oficinas de McCann Erickson. Soy de los que piensa que tras ocho años por fin comprenderemos que el final de la historia lo conocíamos desde el primer día.

Los motivos que llevarían a Drapper a hacer algo así creo que serían varios, pero el más importante es que ahora es sólo uno más. Era un mirlo blanco, pero ya le han cazado. En aquella sala de reuniones, cuando se reúnen todos los directores creativos con el tipo de las cervezas Budweiser para lanzar la nueva cerveza light (S07E12), se dio cuenta que era uno más, por eso abandonó la sala.

El pájaro necesitaba volar libre de nuevo, pero lo hizo sin rumbo, llegó tarde a ver a su hija, descubre que ya no pinta nada en la vida de su mujer, la cual ya ni le odia ni le guarda rencor, así que empieza a navegar sin rumbo fijo. Primero trata de localizar a la camarera con la que tuvo un escarceo, sin suerte esta vez. Para acabar con el símil del pájaro que necesita volar libre, así acabará con su vida, volando desde el rascacielos.

El resto de personajes no han logrado cautivarme, para mi todos son prescindibles y la serie no perdería ni una pizca de su valía. Eso si, parece claro que Roger Sterling ha visto en la boba Peggy Olson a la nueva Don Drapper. Será la siguiente que reciba un empujón para dar el salto definitivo.

Así me gustaría que terminase la serie, ahora queda esperar al 17 de mayo. Si quieres puedes dejar en un comentario cómo te gustaría que acabase la serie con más estilo de la historia.

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Actualización:

Evidentemente el final fue muy diferente, un truco magnífico de los guionistas que muy pocos esperaban. Una serie para regalar, inolvidable.