Se nota que llegan las navidades, durante estos días mis compañeros del trabajo no dejan de preguntarme sobre qué móvil le piden a los Reyes Magos, y la respuesta que doy siempre es la misma, ¿Cuánto te quieres gastar?

Hace unos días os hablé de mi nuevo Oneplus One, un móvil que lo tiene todo a un precio reducido, pero entiendo que sigue siendo complicado de conseguir por su sistema de venta por invitaciones y que su soporte técnico deja algunas dudas entre los posibles compradores. Pero justo ayer me preguntaron qué móvil podrían comprarse sin mirar el presupuesto, buscando un tope de gama, un móvil con un diseño diferente y que llame la atención. No, claro que no le recomendé un iPhone, ya sabéis que soy muy fan de Android y no recomendaría nunca un móvil de Apple. Pero la verdad es que no sabía qué contestar, porque al final siempre estamos mirando qué móvil hace más cosas por menos dinero, pero no analizamos qué móvil nos compraríamos mirando sólo las prestaciones y la garantía que ofrece el fabricante.

Y ya tengo una respuesta: Samsung Galaxy Note Edge. Reconozco que no sabía que estaba a la venta, había visto los prototipos que salen de vez en cuando en blogs tecnológicos, pero no creía que jamás veríamos un móvil con pantalla curva en nuestro mercado.

Si ya le has perdido el miedo a los móviles de más de 5″ seguro que has estado mirando algo parecido al Samsung Galaxy Note 4, un pepino de móvil, genial para uso profesional. Pues en ese estuve pensando para recomendárselo a mi compañero, cuando vi que ya estaba a la venta el nuevo Galaxy Note Edge, con esa pantalla curva que se adapta a la aplicación que estás usando. Me parece una idea genial y estoy deseando poder verla en vivo para ver cómo de útil es eso de tener una pantalla extendida, que además resulta tan versátil al adaptarse a lo que estás haciendo en ese momento. El precio es de casi 899€, un pico, pero creo que esta gama ya es más de uso profesional, de alguien que lo usará para algo más que Whatsapp y para consultar FB cada cinco minutos.

Creo que este nuevo concepto de diseño puede ser tan revolucionario como cuando los móviles dejaron de tener antena o cuando desapareció el teclado físico. Será un motivo nuevo para cambiar nuestro viejo smartphone “plano” y elegir un nuevo móvil curvo.