Hay algo admirable, los americanos saben vender como nadie sus deportes nacionales, y mira que son aburridos, pero hemos visto docenas de películas donde logran transmitir la pasión y emoción que sienten ellos. Nosotros en cambio no hemos sido capaces todavía de saber hacer una película decente sobre el fútbol y todo lo que le rodea.

Tanto el béisbol como el fútbol americano son deportes que generan muchísima información en forma de estadísticas, de hecho gran parte de la afición viene de estudiar y conocer esas cifras. Yo soy muy bético, pero no sabría decirte cuantos goles marcó el año pasado el Betis ni quién es el máximo goleador de su historia. En cambio en EE.UU. es habitual conocer estadísticas detalladas de tus equipos favoritos.

En la universidad estudié la historia del deporte y me interesó mucho cómo han evolucionado los deportes (y su organización) en EE.UU. en el último siglo. Son maestros de la gestión y la prueba es que logran ligas muy igualadas e impredecibles, lo que también favorece que haya una gran afición. Aquí en cambio ningún aficionado del Betis comienza la temporada soñando con ganar la Liga, la desigualdad respecto a Real Madrid y FC Barcelona es tan grande que además de crear un campeonato injusto acaba alejando a los aficionados de los estadios de fútbol.

En España presumimos de tener grandes aficiones y grandes estadios, pero quedamos reducidos a hormigas si nos comparamos con las aficiones que hay allí en el deporte universitario, una vez más son mejores en la organización. Para muestra, este botón:

Además supieron encontrar las bases del éxito para lograr muchos practicantes y mucha afición:

  • Los deportes americanos tienen marcadores elevados.
  • Muchos miembros sobre el terreno.
  • Puestos muy especializados (esto me parece genial, así pueden jugar altos, bajos, canijos y grandullones en un mismo equipo).
  • Generan muchas estadísticas para tener entretenidos a los aficionados (y crea contenido para los medios).
  • Cuentan con tiempos muertos para enviar a la barra del bar a los que están en el estadio (que consuman) y a las televisiones que pongan su publicidad.

Todos a gusto, todos satisfechos. Unos genios.

Si te digo que los empleados públicos mejor pagados suelen ser los entrenadores universitarios de fútbol americano, ya te vas haciendo una idea de qué va el tema, atento a este gráfico:

Empleado público mejor pagado en cada estado

Empleado público mejor pagado en cada estado

En cuanto al número de participantes, la palma se la lleva el Fútbol Americano, donde los equipos están compuestos por 45 jugadores, a los que hay que sumar toda la “corte” de técnicos, colaboradores, animadoras, bandas de música… Súmale los 7 árbitros del partido y descubres que en un partido de la NFL hay más de 100 personas participando activamente en el juego, ya sea como técnico, jugador, animador o árbitro. Una pasada.

Normal que luego sepan hacer tan buenas películas en torno a estos deportes, hay tantos protagonistas de donde sacar una historia interesante que pocos directores dejan pasar la oportunidad de llevar al cine historias de jugadores que logran llegar a la élite tras tener una vida difícil, el chico de las toallas que nunca podrá ser jugador de verdad, las animadoras y su rivalidad, los técnicos y sus estadísticas…

Pero es que además saben hacerlas muy bien, sin importar el rol que elijan, siempre aciertan. De hecho podemos encontrar grandes películas donde el protagonista es entrenador, jugador, colaborador, director deportivo, animadora, periodista o representante. Todos recordamos películas como “Un domingo cualquiera“, donde se retrataba la NFL desde todos los puntos de vista. También fue muy famosa “Jerry Maguire“, donde un representante se jugaba todo su futuro a una carta: un jugador de la NFL. Incluso se usaba la NFL para contar historias, como en “Titanes“, donde el racismo en el deporte era protagonista.

La última que vi fue “Draft Day“, una peli basada en el Draft (proceso de selección de jugadores novatos que hay en la NFL, NBA y otros deportes americanos). Ya te lo he dicho, son genios de la organización, incluso controlan que los equipos que han tenido peores resultados la temporada anterior puedan partir con ventaja fichando a los mejores novatos que están preparados para dar el salto al deporte profesional. Imagina que se hiciera algo así en el fútbol: despunta un jugador sub21 de la cantera del Barça, y cuando está para debutar en 1ª División lo hace jugando en el equipo que quedó último la pasada temporada. Eso junto con un límite salarial si lograría igualdad en las ligas de fútbol.

No sólo son genios organizando los deportes, también lo son organizando calendarios. Así puedes ir a todos los partidos de tu equipo favorito de la NFL de septiembre a enero, a los de tu equipo de la NBA de octubre hasta abril, y luego te vas a ver la MLB desde abril hasta octubre. Así un mismo aficionado puede ser abonado de varios equipos y disfrutar toda la temporada sin necesidad de que se pisen en el calendario. Genios everywhere.

Y mientras aquí los aficionados vemos como van muriendo ligas como la ACB, ASOBAL, LNFS… Que no tienen espacio en televisión, ni apoyo en las gradas, ni ingresos por patrocinadores. Nos queda muchísimo que aprender de los americanos en deportes, pero mucho, mucho, mucho.