La política de lanzamientos de nuevos productos Apple siempre encuentra algún detractor. Eso de que no se venda en todo el mundo desde el mismo día crea una angustia consumista en los fanboys afectados que sólo se puede combatir de una manera: recurriendo al mercado gris.

Qué es el mercado gris? Pues sencillamente, un tipo listo compra los productos Apple en un país donde ya estén a la venta y los vende (sin autorización de Apple) en otro país donde los fans se mueren de ganas de tenerlos. Y claro, si la demanda es tan alta le puedes poner el precio que te de la gana porque siempre habrá alguien dispuesto a pagar.

El negocio es tan suculento que pocos se resisten a llevarlo a cabo. Sólo hay que colocar a 5-6 empleados en varias tiendas de Apple en el primer país donde salga el iPad2. Comprar el máximo número de unidades que se permita. Luego meterlos todos en una maleta como la de la foto y volar a casa echando números sobre los beneficios que sacarás por colocarlos en el mercado gris. Está chupado.

Hay un personaje que se está ganando una fama tremenda como el rey del mercado gris de productos Apple en Hong Kong. Es Mr. Lo y cada vez que aparece un nuevo aparato al mercado le llueven las demandas por parte de clientes dispuestos a pagar lo que pida. Un ejemplo, a sus clientes de Hong Kong les vende el iPad 2 más básico por más de 1.000$ y el modelo con WiFi y 3G de 64Gb se lo quitan de las manos por 1.500¢ (súmale 150 o 200$ más si es el modelo blanco). Son modelos traídos desde EE.UU. donde si estarán ya a la venta y por el que pagarán más del doble de su precio en tiendas. Ya ves, puro consumismo descerebrado.

El mercado gris de iPads 2

Y cómo funciona este mercado gris? Pues cada fanboy que quiere el nuevo iPad o iPhone hace un depósito de 128€ a modo de reserva. El que no está dispuesto a aceptar el precio final que pida el comerciante recibe su fianza y el aparato pasa a ser propiedad del siguiente de la lista. Los aparatos se compran en Power Sellers y tiendas oficiales, pero en caso de falta de stock también se compran a clientes que acaban de adquirirlos, pagando por cada uno más de 700€ (beneficio para el que lo vende y muchísimo más beneficio para el que luego lo comercializará en el mercado gris).

Imagina la de clientes adinerados que puede encontrar el Sr. Lo en Hong Kong y Beijing, dispuestos a pagar lo que sea por ser los primeros en tener lo último de Apple. Pero si lo piensas fríamente, el Sr. Lo no hace daño a nadie. Él pide un precio por un equipo informático y sus clientes están dispuestos a pagarlo porque con su dinero hacen lo que les da la gana.

Vía | GS y MG