En todas las neveras puedes encontrar dos cosas, medio limón y una botella de Coca-Cola llena de agua fresquita. El limón lo guardas siempre pero luego no te acuerdas de sacarlo cuando te pones a cocinar, pero si aceptas un consejo, tira la botella de plástico, vale? Ahora te explico por qué.

Quiero avisar que no soy especialista en plásticos (pese al nombre del blog), no tengo formación específica en esta materia, por lo que mis conocimientos se basan en mi experiencia laboral y en algunas fuentes bien informadas (no, la wikipedia no cuenta). Tampoco tengo intención de alarmar a nadie, no es mi estilo buscar el sensacionalismo ni asustar por el mero hecho de conseguir visitas, así que por ese lado puedes estar tranquilo.

Quién no rellena las botellas de agua de plástico? Yo soy el primero que lo hago cada mañana en el desayuno en el trabajo, pero me he prometido que a partir de mañana utilizaré una taza y a poder ser de aluminio. Y por qué? A ver si consigo explicarlo…

Busca una botella de plástico, da igual, esa misma que tienes en la cocina y con la que le das de beber al niño. Mira debajo, verás un simbolo con forma de triángulo y un número dentro. Qué número pone? El 5? El 1? El 2? No, no se trata de adivinar el reintegro de la Primitiva, esos código tienen su significado:

Existen 7 tipos diferentes, basados en su composición química, si se pueden reciclar y si se fabrican a partir de la mezcla de otros plásticos. Lo puedes ver más fácilmente en esta tabla:

No te voy a aburrir explicando qué es cada uno de esos compuestos, pero te haré un rápido resumen de lo que nos aporta cada uno (nada bueno). Imagino que ya sabes que todos los plásticos contienen toxinas que dejan pasar al producto envasado, ya sean líquidos o sólidos. No sólo hablo de las botellas de plástico, muchas latas llevan un revestimiento interior de plástico que también puede resultar peligroso.

De qué toxinas estamos hablando cuando nos referimos a las botellas de plástico? Pues sobre todo me refiero al benceno y las dioxinas.

  • El Benceno es cancerígeno y ataca al sistema inmunitario (favorece la aparición de leucemias).
  • Las Dioxinas no se ha demostrado al 100% si son o no cancerígenas, pero si que alteran el sistema reproductor, afectando tanto la menstruación y reduciendo la fertilidad masculina.

Yo ya después de leer ésto me asusté mucho, la verdad. Pero ante el miedo lo mejor es informarse, así que continuemos, ok?

La mayoría de botellas de agua suelen ser de PETE o PET (código 1) y su composición química interfiere en las hormonas femeninas (estrógenos), engañando al cuerpo que piensa que han aumentado de forma espontánea en sangre. De hecho es una de las hipótesis que trata de explicar el fenómeno que se ha producido en los últimos años con la menstruación femenina, que se va adelantando cada vez más y más (es la teoría de los xeno-estrógenos). Estas hormonas también afectan a la fertilidad masculina, se supone que los niños desde pequeños están en contacto con estas sustancias ya que están presentes en las botellas de agua, los chupetes, los juguetes…

También existe el riesgo de entrar en contacto con Bisfenol A (BPA) que es responsable de abortos espontáneos, cáncer de mama y útero y de la disminución de la testosterona. La mayoría de las tazas y biberones para bebés contienen plásticos con BPA. Al calentarlos en el microondas se favorece su transferencia a la leche y si le sumas que los bebés tienen el sistema inmunitario todavía en desarrollo, son ganas de buscarse problemas, verdad?

Pronto escucharás hablar en tv del Bisfenol A, hay un movimiento internacional que busca su eliminación de los envases de bebidas y comida. En Reino Unido ya existe la plataforma No More BPA, así que no tardarán mucho en llegar sus reclamaciones a nuestro país.

Revisando la composición química se puede resumir que los plásticos más seguros para el consumo humano serían los etiquetados con los códigos 2 HDPE, código 4 LDPE y código 5 PP, mientras que los etiquetados con el código 3, 6 y 7 son los que contienen mayor cantidad de BPA, así que trata de evitarlos.

Recomendaciones para reducir tus preocupaciones

Ojalá pudiéramos prescindir de tanto envase de plástico, pero el ritmo actual de vida casi nos obliga a recurrir a ellos. Si quieres calentar la comida precocinada no te queda otra que usar un envase de plástico apto para microondas, pero no estaría mal intentar volver a utilizar las jarras de acero inoxidable o cerámica. Es cierto que el acero tiene el handicap de no poder usarse en el microondas, pero si podrías usar una taza de cerámica sin ningún problema. Y ya puestos, cuando laves los envases de plástico intenta utilizar sólo agua, nunca productos de limpieza muy agresivos, ya que aumentan la transferencia de sus compuestos más tóxicos (en mi trabajo lavo todo con agua caliente y se limpian sin problemas).

Te recomiendo que para los niños les compres esas cantimploras de aluminio tan chulas que venden para los que practican senderismo. Son muy resistentes, muy fáciles de limpiar, no desprenden toxinas y duran mucho tiempo.

Y sobre todo, no te tomes estos consejos como un dogma. No he pretendido asustarte, ni quiero que mañana vayas al supermercado y le metas fuego a todas las botellas de plástico que vayas encontrando. Es sólo tomar conciencia de una realidad que ningún fabricante está dispuesto a comunicar a sus clientes, pero al estar en juego la salud de nuestra familia he creído oportuno que tengas unas ligeras nociones del tema.

Venga, tira ya esa botella de Coca-Cola que llevas rellenando desde navidades, el limón lo dejas si quieres.