Los directivos de las cadenas privadas lo han dejado bien claro en sus últimas declaraciones, la prensa rosa agresiva ya no tiene audiencia (que hará ahora la Patiño?).
Pero lo que no han dicho es qué harán para reciclar a tanta rata disfrazada de periodista, si ya no pueden sacar los trapos sucios de la familia Janeiro no tengo claro a qué dedicarán su fino olfato profesional (tienen el carnet de manipulador de vergüenzas ajenas).

Yo les propongo un nuevo filón informativo, que despierta el mismo morbo a los espectadores y que encima proporciona beneficios para la sociedad: la corrupción política.

Pero no me refiero a las guerras de intereses entre los medios afines al Gobierno que utilizan “sólo” los casos de corrupción del partido de la oposición para que los periódicos lleven a sus portadas antes la dimisión de un alcalde del PP que las imágenes del coche bomba que ETA hizo estallar en Madrid.

Les propongo una cosa a esos periodistas que vendieron su orgullo y amor propio para “trabajar” con un micrófono en la puerta del cortijo de la Pantoja (esperando a que salga el jardinero, la chacha o quién sea, y grabar sus interesantísimas declaraciones para llenar de contenido de calidad a los numerosos programas del corazón). Que usen eso mismos micrófonos y se vayan a la puerta de los ayuntamientos y a los parlamentos de las comunidades autónomas y den por saco de igual manera a los políticos que se niegan a dar explicaciones ante sus desvaríos y malversaciones.

Veamos si Touriño tiene el mismo aguante que Julián Muñoz cuando tenga a 20 cámaras grabándole durante todo el día, que le asalten los micrófonos cada vez que pise la calle (aunque lo dudo, porque siempre va en su Audio de 480.000 euros), que sus tejemanejes sean juzgados en la tv antes incluso que en los tribunales…

Os aseguro que yo me apunto a ver cualquiera de esos programas, donde vayan desfilando concejales corruptos, presidentes malversadores, alcaldes sobornados…

En tiempos de crisis, donde hay tantos problemas de financiación para las pequeñas empresas, hay que ser exigentes con los cargos públicos que administran nuestros impuestos.

Ninguna televisión cree conviniente crear un programa de éste tipo? O es que acaso tendrían problemas con los intereses creados, los favores y deudas pendientes con los partidos que protagonizarían esos escándalos?
Es el mismo motivo por el que nadie en España da una mala noticia de El Corte Inglés? Porque es el mayor anunciante y nadie está dispuesto a perder su parte del pastel?