Pese a ser un gran aficionado a la música hiphop en español, ni visto ni actúo como un b-boy. Nunca he vestido ropa ancha (ya me cuesta encontrar ropa de mi talla como para llevarla todavía más grande jejeje), no utilizo gorra ni llevo anillos o pulseras.

Simplemente me gusta la música y las letras tan curradas, pero si que me hace gracia la pinta que llevaban los raperos en los 80, con esas cadenas y esos anillos gigantes de oro. Lo que no sabía es que a esa estética de ostentación se le conoce con el término Bling.

Bling viene a ser una especie de onomatopeya del sonido que hacen el oro y los diamantes al destellar con la luz del sol (flipa!) y tiene su origen en Jamaica (o al menos es una de las hipótesis que he leído en algún sitio).

Si bien esta moda fue quedándose reducida al Gangsta Rap, ha vuelto a renacer de la mano de los adictos al Reggaeton, algo lógico si mezclas poca cultura y mucho dinero.

Seguro que has visto a algún cani con los anillacos, los pendientes e incluso algún implante en los dientes, hecho de oro, diamantes e incluso platino. Es un sucedáneo de lo que significa la estética Bling, haciendo ostentación de oro, platino, diamantes, coches de lujo, pieles y chicas explosivas.

Como ya te puedes imaginar esta estética es propia de jóvenes que han crecido en barrios marginales, con excasos recursos económicos, sin educación ni perspectivas de futuro.

El hiphop ha sido una especie de lotería que les ha permitido disfrutar de una vida a la que jamás habrían aspirado de otra manera, y esa falta de educación les hace víctimas de la estética Bling, haciendo ostentación del dinero que tienen. Aquí un ejemplo, una mezcla de hoygan con mucha pasta:

“Simón: tengo mucha plata i no sé en qué gastármela, pero ahora soy bacán porque tengo muchas cosas i las joyas me hacen más persona”

Imagínate qué educación económica puede tener un personaje de éstos, que lo más parecido que conocen a un fondo de inversión es el hueco que tienen debajo del colchón o tras el ladrillo de la cocina.

Gastarse todo el dinero en joyas, coches caros y abrigos es una bonita forma de tirar dinero, porque es cuestión de tiempo de que cambien los gustos musicales y se queden al margen de la industria y los grandes ingresos.

Un ejemplo de un rapero bling que ha sabido invertir en lugar de ostentar sería P. Diddy, que cuando se cansó de lucir relojes y anillos decidió invertir en varios negocios que le han permitido pasar de ser un b-boy con dinero a un hombre de negocios que maneja millones cada año (y uno de los cuarentones más ricos del mundo, según Forbes):

De hecho hay varios casos de raperos que ahora son multimillonarios: 50 cents, Jay-Z, Nelly… Todos pasaron por una racha en la que lucían una estética bling y poco a poco han ido dando el paso a looks mucho más elegantes y menos ostentosos (según se mire, porque lucir un traje de Armani también tiene lo suyo).

Viendo a esta gente que presume de tener dinero, y no me estoy refiriendo a Israel de Greenshines, me acuerdo de una frase que leí hace poco en La Vanguardia y que me hizo reflexionar:

El Lujo no es “cuánto” puedes comprar, sino comprar la cosa adecuada.

No tardan mucho tiempo en descubrir que un pobre venido a rico nunca será tan rico como un rico venido a menos, y es que nuestro concepto de riqueza varía con la edad y a medida que vas conociendo a más gente importante descubres que lo que para tí era una millonada al pensar lo caro que era un Golf GTI cuando tenías 16 años, ahora te resulta incluso barato si lo comparas con la millonada que debe costar un chalet en la zona pija de la ciudad, y así sucesivamente a medida que te vas a haciendo mayor.

Conclusión: la estética bling apesta y en España es propia de canis que se gastan los pocos euros que sacan vendiendo pastillas en anillos y cadenas. En USA ya ha pasado de moda y es sólo en Sudamérica donde está volviendo a ponerse de moda por culpa del Reaggeton (o Reguetón, como dicen ellos jejeje).

Por cierto, el otro día encontré un entretenido Test Cani, para conocer qué tanto por ciento tienes de Cani. A mi me ha salido un 18%, y tú?