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old stone building with arched wooden door

No podemos regresar al sitio donde crecimos

Hoy me ha dado la vena nostálgica, la culpa la tiene la serie que estoy viendo (y disfrutando) y que trata sobre la familia, los recuerdos, la vida que tuvimos cuando crecimos… This is us. No te haré spoilers de la serie, sólo te diré que tienes que verla si eres una persona emotiva y que valoras la familia.

Me refiero a que no podemos regresar al sitio donde crecimos al igual que sucede al agua de un río. Nunca te podrás bañar dos veces en el mismo río porque el agua pasa y siempre está cambiando.

Viendo la serie me vino un poco de morriña por mi infancia en un pueblecito de Huelva, una comunidad agrícola, humilde y amante de las fiestas. Pensé por un momento si era buena idea regresar al pueblo después de 25 años sin pisarlo, pero rápidamente lo desterré de mi mente porque no podía volver a mi pueblo. La localidad que lleva el mismo nombre y sigue estando en las mismas coordenadas GPS ya no es mi pueblo. Falta la misma gente que conocía, faltan los comercios a los que íbamos a comprar, faltan los bares donde tomábamos los primeros tragos, faltan las fiestas donde todos nos vestíamos de domingo…

Lo que existe hoy ya no es mi pueblo, porque el pueblo que yo recuerdo ya sólo existe en mi memoria. Llena de nostalgia por una infancia feliz, sin miedos ni preocupaciones. Tardes de bici y aventuras por los caminos que rodeaban el pueblo. Tardes de partidos interminables con un viejo balón y un bocadillo de nocilla en la mano. Tardes de carreras y juegos por las calles de la barriada y las guerras con los niños de otras calles.

Nada de eso lo podría volver a ver si vuelvo a mi pueblo. Como mucho podría explicarle a mi hija que allí me rompí una vez la barbilla, que en aquella cochera hice un día una palomita y que todos me aplaudieron, que en aquel portal robé mi primer beso…

Me parece que podría sufrir algo parecido a una decepción al no encontrar lo que creía que todavía seguía existiendo.

Creo que fue mi compañero Enrique en un episodio de Planeta Cuñao quien dijo que si pudiera viajar al pasado elegiría cualquier momento que no fuera su infancia.

Regresar a los sitios donde crecí sería algo similar, viajar al pasado y encontrar que no existen mis recuerdos, que pocas cosas siguen en el sitio, ni las personas ni los momentos.

Vivir a 1.000km de tu infancia puede engañarte y hacerte creer que sólo hay distancia física, pero en realidad hay todo un universo de distancia sin camino de regreso.

Espero que tú también hayas tenido una infancia feliz como la mía y si has pasado por esta situación me expliques si has podido regresar y cuál fue tu experiencia.

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