Violentos y trolls acabarán con el 15M

Hoy toca retomar el tema de la crítica al movimiento del 15M ya que en mi anterior artículo he recibido comentarios de toda clase. Los insultos los borro, como hago siempre, este es un blog personal y no acepto insultos. Si acepto y agradezco críticas argumentadas, es lógico que opinemos diferente sobre un tema, pero si empiezas tu comentario con un «vete a mamarla» es lógico que en ese instante dejo de leer y paso a enviar el comentario a la papelera.

Lo dicho. Que podemos criticar y comentar siempre que cada uno presente sus argumentos. Y digo argumentos, no proclamas populistas, cánticos de plaza de pueblo. Después de leer vuestros comentarios y algún que otro insulto, sigo con la sensación que el 90% de los que apoyan el 15M no sabrían poner en pie un discurso argumentado. La mayoría ya opina de lo que opinan los gurús de cabecera, algunos de ellos a su vez critican parte del trasfondo del 15M y entonces sus lectores se acaban haciendo la picha un lío.

Empezaré por el principio: apoyo el 15M y rechazo la violencia policial. Lo he escrito en este blog y lo volveré a escribir las veces que haga falta. Peeeeeero, eso no quita que por la misma razón que apoyo el movimiento de los indignados me muestre tan crítico e incrédulo con todo lo que rodea a esa iniciativa más o menos espontánea y cívica.

Critico a los que se acercan al movimiento después de 30 días de protestas, no cuando eran 4 gatos en las plazas de España. Ahora los hay que quieren salir en los videos que circulan por Youtube, con un poco de suerte ser entrevistado por alguna emisora de tv y poder contar esta anécdota a sus nietos (como siempre digo, las anécdotas hay que exagerarlas cuando se cuentan). Y no, no soporto a esa cuchipanda. No lo soporto porque son los «hipsters», los gafapastas que se mueven por los impulsos del mercado. No, no te lo reconocerán, pero por desgracia su aspecto y sus hábitos les delatan (son los que ahora se mueren por ir a todas partes bici cuando hace años no se bajaban del coche ni para ir a comprar el pan).

Si el 15M quiere evolucionar lo primero que necesita es mutar, quitarse la chaqueta sucia que lleva  30 días acumulando indeseables, perroflautas y antisistemas que se arriman a cualquier acto donde se coma gratis.

Lo que pasó en el Parlament de Catalunya fue muy grave. Entiendo que la gente quiera demostrar de forma más «contundente» su indignación, pero atacar a las instituciones no es el camino. Si no se quiere cambiar el sistema desde dentro se tiene que cambiar desde fuera, y desde fuera sólo se puede atacar con la violencia. Es un callejón sin salida.

Quieran o no el movimiento de los indignados tendrá que convertirse en una plataforma cívica. Hay mucho trabajo por hacer, se pueden cambiar leyes reuniendo firmas (recuerda que «la Mili» se abolió por una iniciativa ciudadana). Sólo hace falta un grupo de políticos próximos al movimiento, que se conviertan en portavoces incluso dentro de sus propios partidos que ahora dan la espalda al movimiento.

Pero en política todo lo que se hace es muy lento. Los tiempos se eternizan porque las estructuras son reacias a los cambios. Hay mucho estómago agradecido, mucho adicto a pisar siempre moqueta, mucho culo con forma de sillón oficial. A esos no se les echa sitiando un parlamento.

La mejor manera de cambiar el sistema es buscar dentro de los propios partidos a personas válidas, y darles todo el apoyo ciudadano. Con ese apoyo no podrán detenerles ni siquiera «el aparato» de los partidos. Recuerda cómo llegó Barack Obama a la Casa Blanca. Reunió millones de dólares en donaciones de ciudadanos a través de la red. Sólo les prometió esperanza y cambios. Luego no ha cumplido nada de nada, pero eso es otra cosa.

Siento si hay lectores del blog a los que les jode mi actitud frente al 15M, pero nunca he comulgado con ruedas de molinos.

Y soy tan intransigente porque desde el principio el movimiento de indignado juega con temas peligrosos. Hizo correr el rumor de un herido de bala que murió hasta 4 veces en 3 días, para luego salir el propio gestor del hospital a desmentir ningún ingreso ni mucho menos ningún fallecimiento.

Ahora circula un video de Mossos de paisano y la gente se lleva las manos a la cabeza, lo califican de infame. Pero por mucho que veo el video no encuentro motivo para tanta indignación. En todas las manifestaciones hay policías de paisano. Lo que ya no hemos visto son los videos de esos Mossos armando bronca en ese sitio. Que si, que a ti te lo ha dicho un amigo de un colega que estaba allí. Si, claro. El mismo que te dijo lo del herido de bala, no te jode.

Cuando pasen estas cuitas menores y comience la movida en serio (cambios políticos y sociales) seré el primero que ofrezca mi blog como altavoz de las propuestas. Mientras tanto es una guerra de intereses, cada uno usando sus armas (unos la guerra sucia, otros los bulos y mentiras). En esa guerra que nadie me busque porque no estaré.

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