[dropcap]N[/dropcap]o lo he hecho queriendo aunque creo que voy a repetir a partir de ahora esta forma de escribir. A lo tonto voy encadenando posts que tratan materias transversales como el esfuerzo, el talento, el mérito, la familia…

Hace unos días te hablaba de Adele como símbolo de la antianorexia, luego te puse su voz como ejemplo de talento bien explotado, y ahora toca hablar de la falta de talento o de la frustración de no encontrarlo.

Parto de una base: todos tenemos talento, entendiéndose como talento la capacidad innata que nos proporciona el mejor resultado con el menor esfuerzo posible. Digamos que sería un ejemplo de la economía de esfuerzos. Quieres realizar una tarea, y mientras tú dedicas x horas en realizarla (y de aquella manera con un resultado dudoso) otra persona dedica mucho menos tiempo y el resultado es muy superior al tuyo y al de la mayoría de personas a su edad y con sus conocimientos.

Cuando tienes 14 años y tomas conciencia de que no vivirás toda tu vida en la adolescencia comienzan a visitarte las frustraciones porque piensas que nunca serás nada enla vida. Como padre mi peor pesadilla no es que mi hija quiera ser actriz, cantante o tatuadora. [quote_right]Me quita el sueño que no tenga ningún interés por ninguna profesión, que llegue a la edad adulta y siga sin tener pasión por alguna cosa[/quote_right]Me quita el sueño que no tenga ningún interés por ninguna profesión, que llegue a la edad adulta y siga sin tener pasión por alguna cosa.

Como padre debe ser muy duro tratar un tema como este, porque meter en el corral a un hijo díscolo que se quiere dedicar a eso de internet, tiene su aquel, pero cuanto tu hijo no muestra interés por nada es como criar a un zombie.

Entiendo que en muchos casos no es falta de interés por las cosas, lo que ocurre es que todavía no han descubierto lo que de verdad le despierte pasiones. Hay chavales que con 14 años disfrutan podanto las viñas con su abuelo. Otro disfrutan pasando niveles en juegos dela play. Enambos casos existe pasión, pero también algo de vicio. Cómo diferenciarlos debe ser complicado, no siempre es tan sencillo como el ejemplo que te pongo. Cuando toca decirle a tu hijo que lo suyo no es talento sino vicio y pérdida de tiempo.

Hay tantas profesiones como personas. Hay tantos modos de vida como profesiones. Hay tantas formas de alcanzar la felicidad como modos de vida existen. Por tanto lo último que nos tendría que preocupar es a lo que se dedicarán nuestros hijos el día de mañana, lo que de verdad debe centrar nuestros esfuerzos es que cuando lo hagan al menos logren ser felices con su oficio. Pero si partimos de la base de que lo que se hace con pasión siempre conduce a la felicidad, entonces poco hay de qué preocuparnos

Seguro que tú y yo hemos sentido envidia de la gente que a nuestro alrededor tenía un talento natural. Aquel rubio de clase que era el más guapo y tenía a todas enamoraditas, el gigante aquel que corría más que ninguno y que lograba ganar medallas y copas mientras tú no pasabas ni las pruebas de acceso al equipo de atletismo.

En realidad esa envidia nos estaba enseñando el camino. Eran los bolardos de la carretera, la que te dice “no, por ahí no sigas” y que te hace cambiarla trayectoria. Eso en el fondo ayuda, porque tu talento puede permanecer oculto durante mucho tiempo. Mientras tampoco puedes estar de brazos cruzados esperando a que se enciendala bombilla. Hayque buscar oficios que más o menos te gusten y que te permitan vivir. Pero eso si, cuando encuentres un campo sobre el que desarrollar todo tu talento… A por él con todas tus fuerzas!

Ojalá a los papás y futuros papás que leen este artículo la naturaleza les regale hijos con un talento que puedan desarrollar desde bien pequeños. Debe ser un aventura vivir para ver como crece una semilla con ese potencial. Pero si tu hijo tiene ya 12 años y sigue sin mostrar el más mínimo atisbo de genialidad, no te frustres, y lo más importante, ponte en su lugar y comprende que quizás él también comience a estar ya frustrado al ser el único de su amigos que todavía no encuentra una ilusión para seguir creciendo.