La Sociedad de la eterna pubertad

Ya nadie asume que por el simple hecho de estar vivos hay que asumir una cuota de riesgo que no se puede evitar de ninguna manera. Estamos tan acostumbrados al estado del bienestar que no admitimos fallos sin responsables que los asuman, mucho menos aceptamos padecer molestias sin recibir a cambio una compensación (ya sea […]