No, no soy yo el que cambia de profesión, pero si llevas meses y meses parado seguro que ya te has planteado dar el salto a eso que ahora todos parecen señalar como la gran oportunidad: Hacerte Emprendedor.

Me choca un poco esa afán de invitar a la gente a que se estrelle, porque muchos consejos parece que te están proponiendo que te conviertas en un kamikaze y pruebes tu resistencia moral (y económica). Ni todo el mundo vale para ser su propio jefe, ni tiene conocimientos, ni formación, ni recursos sociales para alcanzar el éxito.

Ya os he explicado alguna vez que nunca seré empresario de éxito porque de pequeño nunca tuve un grupo de amigos lo suficientemente amplio como para ser «popular». Soy de los que disfrutan viajando ligeros de equipaje, ya me entendéis. Siempre he considerado que la amistad, tu facilidad para hacer amigos, para lograr conexiones sociales, son un indicio de lo que podrías lograr como empresario con tu negocio. Si te cuesta lograr amigos, no te imaginas lo que te va a costar ganar dinero con tus propios recursos.

Hace años un amigo, que quería ser cantante con su grupo de rock, me contaba que ninguna discográfica les daba una oportunidad, que se lo iban a montar por su cuenta (otra forma de ser emprendedor). La idea se la había dado un colega que cantaba en un coro rociero y que ya lo habían hecho con mucho éxito. Yo le avisé que la cosa no era así de fácil, pero no me quiso creer (un abrazo, Edu). El motivo era fácil de entender, su colega el rociero cantaba en un grupo donde había 21 «emprendedores», su alcance social era mucho mayor, de hecho con que lograran vender cada uno 25 discos a amigos y familiares tenían ya el negocio hecho. En cambio mi amigo tenía cuatro amigos y poco más. Eso no lo quiso ver, no lo entendió y su «emprendeduría» acabó fracasando.

Pero claro, los emprendedores defienden que fracasar es parte del éxito. Claro, eso te lo dicen los que viven de dar consejos, no de dar soluciones. A mi no se me ocurriría jugar a ser empresario sin primero formarme, acudir a una escuela de negocios, realizar un estudio de mercado para conocer si de verdad existe demanda a mi propuesta, investigar si alguien ya lo intentó en mi zona y con qué éxito.

A veces pienso que el tema de los emprendedores me suena a jugar a ser hackers, a querer saber más que el sistema. A descubrir una puerta secreta hacia el éxito y que nadie había abierto hasta que has llegado tú, que eres más valiente que los que vivimos trabajando para otros.

Si tu situación personal te anima a intentarlo, por favor, asesórate primero, ojo a los gurús que te quieren vender un mundo maravilloso, que a esos ya los tenemos fichados. Y que tengas un feliz 2014.

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.