En cuestión de pocos días este video ya ha superado el millón de reproducciones y la verdad, me encantan estos gestos «humanos».

La cosa es simple, un abuelete marchoso está bailando como si fueran las fiestas del pueblo delante de un centro comercial de Sidney. Se acerca a un grupo de policías, una de ellas, en lugar de empujarle, darle con la porra o rociarle con gas pimienta (lo que estamos acostumbrados a ver últimamente) decide bailar con mucho ritmo y estilo. Genial, algo tan simple y que te haga sonreir, me encanta cuando sus compañeras en lugar de llamarle la atención sacan sus móviles para grabarles bailando jajaja.

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.