Las claves de la estrategia de WhatsApp: ahora cobro, ahora ya no cobro

No sé si tú también has recibido el aviso de WhatsApp para renovar tu licencia pagando una cuota anual. Yo tenía claro que iba a pagar porque me gusta recompensar a empresas que me ofrecen un servicio que utilice mucho y que funcione cuando lo necesito. Con ese argumento justifico que use servicios de pago como Spotify o Put.io, que ofrecen algo a cambio de un precio razonable.

Entiendo a los que no quieren pagar por usar una aplicación habiendo alternativas gratuitas, entiendo a los que no aceptan que les llamemos rácanos por no pagar menos de un euro al año por un servicio de mensajería, porque ellos argumentan que aceptar este pago significa aceptar pagar por todas las aplicaciones que usemos, y que primero será WhatsApp, luego llegarán las demás y al final acabas pagando un dineral para poder seguir usando lo que hoy es gratis.

La verdad es que me la pela lo que haga cada uno con su dinero, sólo defiendo que cuando usas algo y quieres que dure tienes que pagarlo. Otra cosa es pagar tasas y cánones por algo que no utilizas, eso lo veo prohibitivo pero aún así lo pagamos en forma de canon o tasa compensatoria o como lo llamen ahora. Pero si tienes un servicio, el que sea, que funciona bien y te resulta de utilidad, pagar por usarlo es lo natural, ellos siguen manteniendo su herramienta y tú la sigues disfrutando. Si tú no quieres pagar ellos tiene el derecho a dejar de hacer lo que hacen y tú te quedas sin su herramienta o te toca buscar algo parecido y gratis, y por desgracia no siempre se encuentra.

Pero en el tema de WhatsApp se ha producido algo interesante y por eso lo paso a analizar en profundidad. La empresa decide comenzar a cobrar a los usuarios de Android que hasta ahora tenían el servicio gratis. Una masa enorme de usuarios se queja, protesta en las redes sociales, hay gente que se vuelve literalmente loca porque una empresa le pide que pague por usar su servicio, luego están los que están ahí para llamar rácanos y tacaños a los que no quieren pagar… Y el ambiente se comienza a calentar. Pero parece que el volumen de usuarios que no quieren pagar es demasiado grande, mucho más de lo que esperaba WhatsApp, y comienzan a emigrar a la competencia, principalmente Line y iMessage. Entonces alguien en WhatsApp enciende la luz de alarma y decide que se amplíe el periodo de gratuidad en las licencias actuales, para así retener a los usuarios y frenar la sangría.

Y mientras en Line aplaudiendo hasta con las orejas porque su rival se acaba de dar un tiro en el pie. El  modelo de negocio de Line está mucho más elaborado, más estudiado. Comenzaron pagando a influenciadores para que hablasen de su aplicación en España. Cada cierto tiempo abren el grifo y reparten unos euros entre sus twitstars habituales para que recuerden a sus miles de seguidores lo guay que es Line… Y cuando peor lo está pasando WhatsApp lanzan una campaña en televisión para captar a todos esos miles de usuarios cabreados que quieren ponerle los cuernos a WhatsApp por atreverse a pedirle dinero. Line sigue ganando dinero desde el primer día con las chorradas esas que venden de emoticonos, stickers y demás, muy propio de crías de 12 años pero que también usan señores cuarentones, estrellas de las redes sociales.

Y yo mientras mirando el panorama con cara de «esto ya lo he visto yo antes y no recuerdo donde». Entiendo que WhatsApp decidiera echar a un número considerable de usuarios para reducir la carga de sus servidores, que tienen un coste elevado y sus ingresos provienen sólo de las versiones de iOS que siempre se han pagado con una licencia vitalicia. Ahora que los móviles Android son mayoría se encuentran con que tiene miles de clientes que no aportan pero si consumen recursos, qué haces? Echas a gente que no quiere pagar, recoges algo de dinero de quienes si quieren pagar, y luego vuelves a ponerlo gratuito. Esto lo haces un par de veces al año y vas ajustando el volumen de usuarios a tus capacidades técnicas y recogiendo los ingresos de los que si pagan por el uso.

Al final será como las teleoperadoras móviles, se repartirán el mercado hasta tener un número de líneas óptimo, sin pasar una cifra inasumible, pero sin permitir que tu competencia se haga millonaria a costa de los clientes que tú has echado. Eso es lo que sucederá en los próximos 2-3 años. Habrá un reparto entre usuarios de WhatsApp, Line, Google+ (si, es mi apuesta personal), iMessage (lo que casi nadie utiliza en iOS) y lo que pueda venir a medio-corto plazo. Ninguno tendrá una cifra de usuarios crítica que supongan un coste de mantenimiento inabarcable, pero habrá gente (los más socialcólicos) que tendrán presencia en más de una red, esos serán los que paguen por estar en todas partes.

Pero no me hagáis mucho caso, que yo soy especialista en fallar en mis previsiones de futuro sobre redes sociales y aplicaciones.

Orgullosamente ofrecido por WordPress | Tema: Baskerville 2 por Anders Noren.

Subir ↑