Esto no es una broma, esto es una putada! Al loro con la broma que gastan en una tienda de ropa. El pobre inocente al salir del probador sale con una mancha de carmín en el cuello, como si una mujer le hubiera dado un beso. La cara de su pareja es un poema… Genial!

ACTUALIZO

He encontrado otra broma más cabrona para hacer en un probador. La rata de peluche montada sobre un coche teledirigido. El resultado es genial también:

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.