A lo largo de esta semana hemos conocido 2 noticias muy relevantes sobre el futuro de ETA. Por una parte se hizo pública la adhesión del colectivo de presos etarras al manifiesto de Guernica, por el que apoyaban el fin de la lucha armada y abordan la reparación de las víctimas. Y la otra noticia ha sido que hay un plan piloto donde víctimas y terroristas se están viendo en reuniones cara a cara, donde los asesinos piden perdón a las víctimas y responden a sus preguntas. Algunas de estas entrevistas acabaron con un abrazo.

Este tipo de cosas despiertan la esperanza de que el terrorismo acabe en el País Vasco, pero eso no significa nada más allá de que ETA desaparezca. Todavía queda un núcleo duro, muy radical, que no apuesta por la vía de la paz, más que nada porque no tienen nada que aportar a la sociedad, su único modo de vida es ese, coacciones, chantajes, asesinatos…

Hace años se filtró parte de las negociaciones que había mantenido el gobierno de Zapatero con los intermediarios de ETA, entre ellas se supo que el gobierno ofrecería una pensión vitalicia a los terroristas que abandonaran la banda. Bueno, eso suena también a chantaje, pero ese dinero serviría en primer lugar para que fueran los propios terroristas los que de su bolsillo paguen las indemnizaciones a sus víctimas. Sería algo simbólico pero funcionaría como terapia de rehabilitación y reinserción en la sociedad.

Tiene que ser terriblemente duro sentarte frente a frente con el hombre que mató a tu padre. Pero ese gesto no lo hace hoy casi nadie, es una acción valiente. Muchas víctimas han aprovechado para preguntarles sobre los motivos que les llevaron a convertirse en asesinos. Si me pusiera en el lugar de cualquiera de los 2 bandos creo que sería una terapia que curaría muchas heridas, o al menos así lo entiendo yo.

Mi único temor en este tema es que después de que la actual ETA entregue las armas y todos los terroristas con delitos de sangre paguen sus penas en la cárcel, otra banda de similar ideología surja para ocupar ese espacio que queda libre. Lo haría como sucedía en Sudamérica, de una forma todavía más cruel, radical y llevando el terror a más rincones de España.

Acabo de leer que los exdiputados cobrarán una indemnización de 8.200€ cuando abandonen el Congreso. No sé si soy el único gilipollas que piensa que eso es mucho dinero y que parte de esos fondos se podrían dedicar a apoyar a los terroristas que están dispuestos a integrarse en la sociedad una vez hayan pagado su pena en al cárcel y hayan pedido perdón a las víctimas.

Sólo tengo clara una cosa, los terroristas están obligados a pedir perdón pero las víctimas no están obligadas a perdonarles, ninguna víctima tiene esa obligación.

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.