Mi visita al programa Banda Ampla de TV3

Que te llegue un email invitándote a que vayas a televisión a dar tu opinión sobre un tema es algo que a todo el mundo le gusta. Otra cosa es que en función de nuestro sentido de la vergüenza aceptemos la invitación o renunciemos cortesmente el ofrecimiento.

En mi caso sucedió de la siguiente manera que os paso a relatar a continuación:

El lunes recibo un email desde el formulario de contacto del blog. Se identifica como uno de los coordinadores del programa Banda Ampla, de TV3, y a raíz de leer uno de mis post sobre lo caro que sale consumir de forma alternativa querían invitarme al programa.

No había visto nunca el programa aunque si había leído muy buenas críticas sobre su formato de debate ciudadano. La primera duda por mi parte fue el uso del idioma. Mi catalán es muy básico, insuficiente para usarlo en un debate libre en televisión (me faltaría vocabulario y cometería muchas incorreciones gramaticales). Así se lo comuniqué por teléfono pero me dejó claro que ese no es un problema para llevar invitados al programa. O sea, que TV3 no veta el castellano en sus programas, os queda ya lo suficientemente claro? Me tranquilizó avisándome de que había otros 2 invitados que habían pedido usar el castellano en el programa.

Acepto la invitación siguiendo las recomendaciones de mi mujer y algunos amigos vía twitter que estaban conociendo en tiempo real todo lo que estaban explicando los de la productora del programa. Está claro que estoy loco por aceptar meterme en estos embolados sin ser un experto en nada.

Me hizo una breve entrevista por teléfono para conocer mi opinión sobre varios de los temas que se iban a tratar en el programa: las medidas de ahorro energético llevadas a cabo por el gobierno, que si había puesto en marcha alguna medida de ahorro en mi casa, que si reciclaba… Nos despedimos y me cita el jueves a las 21:00h en la sede de TV3 en Sant Joan Despí.

Allá que me presento con mi coche (me ofrecieron un taxi pagado por el programa) a la hora convenida. Me identifico en la garita de entrada y nos hacen pasar por varios pasillos hasta llegar a la sala de espera de invitados. Hay unos refrescos y bocatas de jamón, queso y un par de tortillas de patatas (todo muy glamuroso). Comienzo a conocer a otros de los invitados al programa. Un jubilado que había sido conductor de camiones durante 30 años, unos ganaderos de Lleida que estaban instalando sistemas de energía alternativa en sus granjas, unos chavales que estudian arquitectura y que tienen pinta de ser unos empollones con premio incluído… Y por supuesto mucha señora con pelo cardado, de eso nunca falta en televisión.

Después de un rato departiendo con el resto de invitados nos reúnen a todos y nos presentan explicando quienes somos y de donde venimos. La verdad es que en ese momento sentí un poco de pánico porque el nivel de los invitados era muy elevado: catedráticos, expertos en energías renovables, consultores energéticos, familias que había invertido en fuentes de energía alternativas en su propio hogar…

Y luego estaba yo.

Me presentaron como blogger, algo que me sorprendió y a la vez me llenó de orgullo. No, no dijeron el nombre de mi blog en ningún momento, pero viendo hoy las estadísticas he notado como la gente buscó mi nombre en google y subió el número de visitas y followers que tengo en twitter. No conocía el enorme poder de difusión que tiene la televisión en este sentido.

Toca apagar móviles dentro del plató, nos sientan a cada uno en un sitio indicado por el programa y a mi me toca en primera fila. Con la luz cegadora de los focos tenemos un problema, es insoportable el calor. Colocan una sonda de temperatura a 2 metros de mi asiento y sube la temperatura 5ºC en 5 minutos. En esos momentos pienso que si esa es la temperatura durante el programa lo pasaré mal y más de una señora acabará con una lipotimia. Pero no, se trata de un experimento que usarán al comenzar el programa. En una conexión nada más terminar el programa Polonia muestran en pantalla la temperatura que ha alcanzado el estudio: 24,9ºC. Se acaba la conexión y el regidor avisa que en 3 minutos entramos en directo.

Y comenzó. Mi primera intervención no llega hasta el minuto 19:25 más o menos, y ya los últimos 15min finales intervine bastante más. En principio me comentaron que mi testimonio formaría parte del tercer bloque del programa que trataría sobre el reciclaje. Pero como había libertad de expresión durante todo el programa pedí paso cada vez que me parecía interesante el tema. Otras veces era el propio programa el que me abría el micro para que cortara al otro invitado o hiciera un comentario sin esperar a que el otro acabe su intervención.

Salí del plató con la sensación de haber pasado un rato muy entretenido. Las casi 2 horas de programa me pasaron volando, no pasé nervios y el ambiente entre todos los invitados fue muy relajado.
Ahora que he visto el video me veo un poco gilipollas, no soy realmente así en la vida real, pero bueno, más o menos si que pude expresarme tal y como soy.

No soy tan drástico con el tema del reciclaje, claro que separo las cosas, pero en ese momento venía bien desarrollar el rol de rebelde frente al reciclado y así lo hice. No me gustó cómo traté a la señora que daba los consejos para ahorrar en la cocina. Al ver el video parece que soy un estúpido dejándola tan cortada con el tema del tetrabrick, lo lamento mucho.

Será que es la primera vez que me veo en la tele o que intervengo en un debate ciudadano como éste, el caso es que me ha gustado la experiencia y no descarto participar en otros programas.

Por cierto, en mi caso, la tele no engorda, es muy fiel a la realidad jajajajaja.

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.