Un australiano lleva 26 años recolectando la pelusa de su ombligo y entra en el libro Guiness de los Records

Graham Barker es un bibliotecario australiano de 45 años que no se considera un enfermo mental, pero en cambio tiene el Record Guiness por la mayor colección de pelusa de ombligo del mundo (tiene su propia web)

Aquí nuestro amigo lleva 26 años recolectando cada noche (siempre antes de la ducha) la pelusa que le sale en el ombligo, y las va guardando en un tarro de cristal junto a otras pelusas. En estos 26 años de «cosecha» ha acumulado 22 gramos de pelusa, lo que le ha ocupado 3 frascos de vidrio (como lo puedes ver en la foto).

Dato curioso: el color de la pelusa va variando porque Baker ha ido cambiando de toalla a lo largo de los años

Todo comenzó, según cuenta él mismo, después de un viaje de mochilero por Australia. Se preguntó que cuanta pelusa de ombligo produce un ser humano a lo largo de toda su vida. Como no encontró información en su biblioteca decidió que la mejor manera de descubrirlo era siguiendo el método empírico, coleccionando él mismo su pelusa. Qué tío!

Según Barker la pelusa de ombligo no huele ni envejece, así que a simple vista no sabes diferenciar una maraña de pelusa de hoy de una de hace 20 años. Qué? Mola, eh? Ya tienes tema para comentar durante el café en el trabajo.

Sabes lo mejor? Que Barker ha vendido su colección de pelusa de ombligo a un museo por una cantidad que no se ha querido hacer pública. Ahora se encuentra llenando el cuarto frasco al que sólo le queda un tercio para completar.

Aunque él dice que no es un obsesivo compulsivo yo tengo mis dudas. Acabo de descubrir que también colecciona los pelos de las barbas que se afeita a lo largo de su vida. Cada vez que se quita la barba por completo, la guarda en una bolsita como recuerdo.

Qué piensas? Es un guarro? Un obsesivo compulsivo? Un tipo muy curioso?

Hay gente pa’tó.

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.