Mucha gente piensa que los caballos son animales aburridos, que sólo sirven para trotar o tirar de un carro, pero viendo cómo se comporta este potrillo te das cuenta que se parecen a un cachorro de perro o de gato más de lo que pensamos:

Lo mejor es la cara que pone el potro después del último talegazo, mirando fijamente a la pelota con cara de decirle: Ya no juego contigo!

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.