Tu coche habla sobre ti

Hoy estábamos de comilona entre amigotes y después de arreglar el país, comentar las últimas jamonas que hay en internet y dejar claro que el Barça es el mejor equipo que hemos visto jugar en los últimos años, surgió el siguiente tema: los coches.

Éramos 9 tipos, entre los 25-40 años. Todos con trabajo fijo, la mayoría casados, muchos con hijos y todos con poco pelo en la cabeza (si, parecíamos una asociación de calvos jajaja). Pues bien, aunque compartíamos estrato social, nivel económico y situación familiar, todos nuestros coches era diferentes, no sólo de modelo, sino de marca y formato.

Los que tenemos hijos en principio podría parecer que compartimos necesidades de transporte, no? Pues casi que no. Sólo 2 coincidían en tener un vehículo familiar, de esos que miden 5 metros y luego no hay narices de aparcarlos. El resto tenían berlinas, monovolúmenes, compactos…Entre los solteros predominaban los compactos, deportivos y monovolúmenes. Pero es que lo más curioso fue que el que más cobraba tenía el coche más barato (y mierdoso) de todos, justo lo contrario que el más joven y más novato en la empresa, que tenía uno de los más caros (qué buen gusto tienen los chavales ahora).

Bien, partiendo de esta situación específica y personal, crees que el dicho de que tu coche habla de ti se cumple en todas las situaciones?

En mi caso siempre he pensado que un coche era muuuuuuucho más que un medio de transporte personal. Si sólo quisiéramos un automóvil no creo que hubiera más de 4-5 marcas en el mercado. En cambio hay más de 130 marcas de automóvil (si, es asombroso el número pero es la realidad). Entonces habrá que pensar de verdad que cuando te compras un coche adquieres una imagen que te representará, una tarjeta de visita que hablará de ti ante los demás.

El que piense (ingenuo) que cuando llegas a un hotel o a un restaurante de lujo no importa en qué coche vayas (piensas que te van a atender igual al ser de lujo) es que no sabe de la misa la mitad. Si tienes la oportunidad pruébalo: acércate a un restaurante montado en un mercedes de los grandes y mira como te atiende el metre. Luego repite la experiencia en un coche compacto modesto, serás tú el que tengas que andar buscando al metre para que te encuentre mesa (junto al servicio).

A lo que iba, cuando compras un coche estás comprando una identidad. El que tiene dinero muchas veces quiere que la gente lo sepa, quiere reflejar con su coche su posición económica. En muchos casos la posición económica no está equiparada a la posición social, se puede tener mucho dinero pero no conocer a nadie influyente. Por tanto eligen modelos llamativos, exclusivos, envidiados… Justo lo que quieren ser en sus vidas, personas poderosas, con acceso exclusivo a los lugares más llamativos y así ser envidiados por el resto de la sociedad.

Pero en la misma situación tenemos a los ricos y poderosos que no necesitan demostrar nada con sus coches. Siempre pienso en Lopera cuando hablo de estos temas. Este tío está podrido de dinero, tiene propiedades inmobiliarias por toda España, tiene empresas financieras, forrado vamos. Pues bien, a priori si sumamos su nivel económico, su analfabetismo y su peinado hortera, te podrías imaginar que el coche de Lopera debería ser un mercedes 600 dorado con pañitos de crochet, no? Pues no, este tío tiene un Crysler Stratus de lo más corriente. En este caso crees que el coche de Lopera habla de él como persona? Personalmente pienso que no. Siendo objetivos se supone que se podría permitir incluso un Bentley, siendo subjetivo creo que para que le representara como persona debería conducir el coche de una funeraria.

Dejando de lado a Lopera llega el momento de centrarnos en ti. Qué coche tienes? Cuando te lo compraste buscaste un modelo que se ajustara a tu presupuesto, lógico, pero ese modelo exactamente por qué lo elegiste? Sólo miraste el diseño? La marca tal vez? El motor era lo fundamental y el resto ni lo miraste (si, claro juass)?

En mi caso analicé mi situación personal, los kms que hago al día para ir a trabajar y el cambio familiar que se aproximaría en breve. Compré un monovolumen y acerté de pleno. Es un vehículo versátil, cómodo para llevar lo que quieras, grande con muchos huecos donde guardar las cosas de la niña, tiene buen motor y gasta poco. Perfecto, no crees?

Pues bien, volvamos a la comilona con la que abría el post. En esa comida había 3 compañeros en la misma situación que yo. Casados hace poco, con niños pequeños y haciendo más o menos los mismos kms cada día. Pues uno (yo) tenía un monovolumen, otro un compacto de 225 cv tuneado y el otro una berlina de 12 años. Curioso, verdad?

Ahora cuando veas en la acera aparcado un cochazo, de verdad que pensarás que debe pertenecer a una persona poderosa e importante? O sólo que es un coche caro de alguien que quiere que sepamos que le gustan los coches caros (nada más)?

Siempre que me adelanta un cochazo por la autopista pienso a qué se dedicará ese tío para tener ese pedazo de BMW X6 que me acaba de pasar como un reactor. Sobre todo cuando me da tiempo a ver que el conductor no llega a los 30 años y conduce un automóvil de 60.000 €. Lo siento, soy muy mal pensado, siempre pienso que deben de tener las rodillas raspadas de tragarse de todo o bien que es un camello como la copa de un pino.

Llegados a este punto y si todavía estás leyendo (la mayoría que quedó dormido cuando llegué al punto de Lopera) se podría sacar todavía más punta al tema de los coches, no crees?

Piensas que un jefe debe tener coche de jefe? Ves normal que tú tengas mejor coche que el dueño de la empresa en la que trabajas? Cuanto estás dispuesto a gastarte en un coche? Tu sueldo anual? Más? Menos? A qué vicios estarías dispuesto a renunciar por poder comprarte tu coche soñado?

No suelo escribir mucho de coches en el blog pero es una de mis pasiones, quizás este 2010 le meta mano de vez en cuando, tal vez entre los lectores haya muchos aficionados a los que les interesará mi punto de vista.

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.