Exposición «La Odisea de Volar» (Mataró)

La Odisea de VolarEstuve esta tarde en una exposición de lo más interesante. El caso es que acabé allí de pura casualidad, ya que mi suegro se ha hecho muy aficionado al tema de los aviones y me pidió que le acompañara a una exposición sobre los 100 años de aviación en España.

Es increíble el realismo que han alcanzado los simuladores de vuelo virtual. Creo que mi suegro lleva 800 aterrizajes en todo tipo de aeropuertos y con toda clase de inclemencias meteorológicas. Estoy seguro que si le pones a los mandos de una avión sabría despegar y aterrizar a la perfección. De hecho entiendo que los terroristas del 11S los usaran para entrenar el atentado, porque en pocas horas de dedicación a su aprendizaje, te haces con los mandos y descubres las sensaciones que se tienen al volar.

Pues eso, como ya es un maestro de los ferrocarriles, parece que ahora se ha metido con el tema de los aviones virtuales. Sin duda será un hobby más económico que el de los trenes jejeje (si te gustan los trenes en miniatura, pásate los domingos por la mañana por el Parc de L’Oreneta de Barcelona).

Actualmente puedes visitar la exposición «La Odisea de Volar» en el Ateneo Caixa Laietana (Mataró) y ocupa tres plantas. La primera tiene un montaje fabuloso con al menos 12 pantallas de 42″ donde podrás usar un simulador de vuelo (incluso se dan clases rápidas sobre el vuelo virtual). En las plantas superiores había varios motores y maquetas preciosas. También hay un modelo original del avión Polikarpov «Chato» de la República que se hizo muy popular durante la Guerra Civil:

La Odisea de Volar

Para los más frikis habían puesto una réplica de mini helicóptero «Little Nellie» que usaba James Bond en la película «Sólo se vive 2 veces»:

La Odisea de Volar

Pero lo que más me ha gustado ha sido el autogiro Focke Achgelis, un invento de locos pero que demuestra la imaginación de los ingenieros en tiempos de guerra:

La Odisea de Volar

Este autogiro se utilizaba en submarinos, se sacaban a cubierta, se enganchaba un cable al chasis y otro a la polea de la hélice. Un gato hidráulico la hacía girar, se elevaba y luego gracias al efecto cometa se mantenía en vuelo. De esa manera podían observar un radio de 20kms a la redonda sin que el submarino diera señales de vida. Flipante.

Te dejo esta pequeña galería con algunas fotos que he podido hacer cuando el vigilante no miraba jejeje.

Galería «La Odisea de Volar» en Flickr

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Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.