Es una de las bromas más crueles y divertidas que he visto desde hace años. Pero estoy seguro que se la vas a gastar a alguno de tus colegas la próxima vez que os reunáis a beber como cosacos.

La broma consiste en hacerle creer a un pobre desgraciado (a poder ser un cachas de gimnasio que presuma de abdominales) que haciendo fuerza con una pequeña toalla sobre sus ojos le impedirá que se pueda levantar y hacer bien una flexión abdominal. Fijo que la víctima intentará demostrar que sus impecables abdominales duras como el pedernal son más fuertes que tú sujetándolo con una toalla (intenta que el que sujeta la toalla sea mucho más enclenque que el cachas, para jugar con su pundonor). Para el resto de la broma sólo necesitas a un colega con pocos escrúpulos y que no le importe enseñar el culo en público. Ahora toca reírse un buen rato:

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.