A continuación os contaré una parábola que os puede servir para entender mejor cómo funciona el mercado financiero en la actualidad, cómo fluye el dinero de mano en mano, como se pagan las deudas, como se amortizan inversiones… Y que demuestra que lo más importante no es tener dinero sino tener la capacidad de saber moverlo en las mejores condiciones.

Un día un señor muy bien vestido, entra en un céntrico hotel, se acerca al mostrador de recepción y le cuenta al recepcionista:

Buenos días, antes de decidir si me quedaré en el hotel me gustaría saber si podría ver en persona cómo son las habitaciones.

El recepcionista le dice que no hay ningún problema y llama a un botones para que le acompañe a visitar cómo es una habitación individual que ahora está libre. El señor antes de subir a la habitación le dice al recepcionista:

Mire, como muestra de buena fe, le voy a dejar aquí encima un billete de 100€ a modo de señal.

El botones le indica la dirección del ascensor y ambos suben a ver la habitación.

El recepcionista mira el billete y dice:

Creo que aprovecharé para pagarle lo que le debo al carnicero.

Se acerca a la carnicería que está a la vuelta de la esquina y le paga un pedido que tenía pendiente de hace 2 días. El carnicero se alegra al ver el billete y dice:

Aprovecharé para pagar lo que dejé a cuenta en el matadero, que luego se me olvidará.

Se acerca en su coche al matadero y salda los 100€ que tenía pendientes de pagar de la semana anterior. El dueño del matadero al cobrar piensa que siendo viernes y que la caja ya está cuadrada se va a pegar un homenaje con esos 100€ y se coje el coche, se da una vuelta por la zona, contrata a una prostituta y se van juntos a un hotel céntrico.

Al terminar el servicio el cliente le paga a la chica y ella al bajar a recepción le paga al recepcionista por las últimas 2 veces que estuvo allí con un señor y que había dejado pendiente de pagar.

El recepcionista coje el billete pero antes de meterlo en la caja le llaman por teléfono y lo deja sobre el mostrador.

En ese momento el señor sale del ascensor acompañado del botones, se despiden y se acerca al mostrador.

Lo siento pero este hotel no es lo que me esperaba, así que lo lamento pero no me quedaré a dormir esta noche.

Coje el billete que estaba sobre el mostrador y sale por la puerta tranquilamente.


Hasta aquí la historia, ahora repasemos cómo ha ido todo:

Todo empezó con un billete de 100€ que el recepcionista utilizó aunque no tenía la absoluta seguridad de que serían suyos. A su vez fue circulando el dinero de mano en mano, pagando deudas pendientes hasta que vuelve a manos del propietario del dinero que lo recupera.

El billete es el mismo, ese señor sigue teniendo el mismo dinero que cuando llegó al hotel, pero con ese dinero se han pagado las deudas del recepcionista con el carnicero, del carnicero con el matadero, se ha pagado una canita al aire con una prostituta, que a su vez pagó lo que le debía al recepcionista…

Así funciona hoy en día la economía. El dinero fluye de mano en mano, unos lo depositan en un banco, otros piden préstamos que tal vez no devuelvan, pero el dinero siempre sale del mismo sitio. Es como la energía, que se transforma pero no se genera. Siempre existe el mismo dinero, lo que cambia es el lugar donde se está utilizando.

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.