El boicot al himno español se convierte en un fenómeno Streisand

El efecto Streisand es un fenómeno de Internet en el que un intento de censura u ocultamiento de cierta información fracasa o es incluso contraproducente para el censor, ya que ésta acaba siendo ampliamente divulgada, recibiendo mayor publicidad que la que hubiera tenido si no se le hubiese pretendido acallar.

Quizás no estés al tanto de la noticia (cosa rara), pero durante la Final de Copa del Rey, cuando hicieron su llegada los Reyes, sonó el himno nacional como es de protocolo.

Las aficiones de los equipos finalistas, Athletic Club de Bilbao y FC Barcelona, aprovecharon la ocasión para boicotear este acto protocolario, regalando al respetable la mayor pitada contra el himno y la monarquía allí presente.

Pasaré por alto que estuviéramos delante de un fenómeno paranormal porque en un mismo estadio se juntaron 50.000 gilipollas que silbaban contra el Jefe del Estado, que además es el que da nombre al torneo que están disputando ambos equipos. En las directivas de los dos equipos hay presidentes con profundos sentimientos nacionalistas/independentistas, así que era de esperar que nos encontrásemos ante esta situación vergonzosa: que las dos aficiones silvaran contra el Himno Nacional, el de todos los españoles, el que no excluye a nadie bajo ninguna condición.

Bien, pero por aquello de la libertad de expresión pues aceptamos ésto como aceptamos que haya manifestaciones franquistas cada 20N en el Valle de los Caídos. Lo aceptamos o hacemos como que no nos importa, pero lo que no se hace nunca es ocultar la noticia, porque no por ello deja de producirse el acto en sí mismo vergonzoso.

A lo que iba, si ya sabíamos todos que ese boicot se podía producir, por qué no pensaron alternativas que evitaran ese bochornoso espectáculo, desagradable para la mayoría de los espectadores.

No sé, quizás se habría evitado si se hubieran utilizado los himnos de Cataluña, País Vasco y a continuación el himno de España, así, del tirón y todos seguidos, como ya se hizo durante los JJ.OO. de Barcelona’92.

Pero lo que no se puede hacer es lo que hicieron en TVE1 y que le ha costado el puesto al director de deportes de la cadena, que ha sido cesado fulminantemente en forma de dimisión voluntaria.

Justo en el momento en el que se entonaba el himno musical y ante los tremendos silbidos de los aficionados, el realizador de TVE1 decidió conectar con Bilbao y Barcelona para pulsar el ambiente en las calles en ese momento (wtf!), por lo que nos quedamos sin ver la ceremonia del himno en directo. Yo lo estaba escuchando por la radio y en la Cadena Ser pude escuchar una tremenda pitada y hasta los locutores se escandalizaron ante tal falta de respeto por parte del «respetable», pero enseguida se hicieron eco en twitter de la censura que aplicó TVE1 en ese preciso momento.

Aquí un video de cómo se vió el himno en ETB, TV3 y TVE1, juzgad vosotros mismos:

Parece que durante la primera parte algún pez gordo cogió el teléfono e hizo una llamada para que sin excusa alguna se emitiera el himno nacional durante el descanso, algo ya ridículo y fuera de lugar, pero es que todavía fue peor el resultado porque el audio de las imágenes había sido retocado para que sonara muy por encima el himno y tapara los silbidos de los aficionados:

Y no quiero entrar a criticar la retransmisión de TVE1 porque fue lamentable, parecía un partido de los años 50, con un plano único contínuo, con unos comentaristas que harían divertido al mítico (por aburrido) José Ángel de la Casa, con la realización más patética que se recuerda y que demuestra una vez más lo bien que lo hacen los chicos de Canal+ o laSexta, que convierten un partido en un verdadero espectáculo.

Así que TVE1 intentó censurar el himno para evitar un bochornoso escándalo, y lo que ha provocado es que se esté hablando más del hecho que del baño que le dió el Barça al Athletic, o que durante la celebración hubo 45 detenidos en Barcelona e incluso un fallecido en Girona.

Un ejemplo más de que a veces es mejor dejar que corra la noticia, que se queme en poco tiempo y que pronto la gente se entretenga en otro tema, pero nunca puedes intentar censurar una actitud de la que tú no eres responsable en absoluto.

Que los 50.000 gilipollas que pagaron una pasta por una entrada de la Copa del Rey querían pitar al Rey? Pues nada, tú deja que se vea en pantalla esa actitud, que en todo el mundo se escandalicen ante una situación surrealista, que no encontrarías en Francia o Alemania, donde a nadie se le ocurriría silbar contra el himno de su país, porque es el himno de todos aunque luego cada uno tenga sus creencias nacionales excluyentes.

Yo ya estoy curado de espanto, pero sentí vergüenza ajena ante esta situación. Llevo 5 años viviendo en Cataluña y ya me he encontrado de todo: radicales independentistas, nacionalistas moderados y españoles más españolistas que la cabra de la Legión.

Por tanto, sé que esos gilipollas del estadio no representan el sentir de todos los catalanes, pero claro, a quién no le gusta llamar la atención, ser el centro de todos los comentarios y saber que un simple acto como silbar, puede tener tal repercusión mediática.

Estoy seguro que si hacemos una encuesta entre los presentes, sería una minoría muy minoritaria la que entraría dentro de los cánones de radicales independentistas. Por suerte la gente aquí es muy moderada y sólo encuentras estas actitudes entre los más jóvenes (inexpertos y adoctrinados).

De hecho esta noticia ha sido el tema de conversación durante la hora de la comida en mi empresa. Había opiniones para todos los gustos pero la mayoría, pese a estar de acuerdo con el fondo, ninguno aprobaba la forma de producirse la protesta, que por otro lado no llevaba a ninguna parte porque un partido de fútbol no es el medio de comunicar ninguna ideología política.

Si vives fuera del País Vasco y Cataluña, te recomiendo que te tranquilices, que pienses que ha sido todo muy desagradable pero nada más, que la sangre no llegó al río y que todos pasaron por el «besamanos», saludando educadamente al Rey y demás políticos que ocupaban el palco de autoridades.

Prefiero que piten durante el himno a que luego en la celebración de la victoria se produzcan destrozos millonarios, heridos y detenciones. Por desgracia los periódicos y las tertulias de radio le van a dedicar más minutos a lo primero que a lo segundo, porque por desgracia los destrozos ya es algo habitual.

Pero no te dejes engañar, cuando España ganó la Eurocopa, tanto en Barcelona como en Bilbao, la gente salió a las calles a celebrar el título, con banderas españolas y no hubo ningún altercado ni detenciones.

Es difícil separar política y deporte, ésto ya lo hacían los comunistas a finales del s.XIX, luego los estados fascistas descubrieron el poder del fútbol para influir en las masas… Y hasta el día de hoy en el que incluso los derechos de tv son utilizados para amaestrar a las masas.

Una vez más, PAN Y CIRCO.

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