Con la lengua llena de pelos de culo

Así viven más de un periodista deportivo, con la lengua llena de pelos de tanto chuparle el culo al entrenador de turno o al presidente del equipo que le toca cubrir como redactor.

Siempre he pensado que para llegar a ser redactor jefe de la sección de deportes de un periódico antes había que sacarse el carnet de lameculos profesional, porque es increíble que algunas noticias relacionadas con escándalos dentro del mundo del fútbol no salgan a la luz por culpa de su censura en busca de conseguir tratos preferentes a la hora de filtrar información a sus lectores.

Te pongo un ejemplo muy didáctico: En los últimos meses estamos viviendo una pantomima que tiene que ver con la venta del paquete mayoritario que tiene Lopera en el Real Betis Balompié. Paralelamente hay una jueza que está abriendo diligencias por un presunto delito de descapitalización del Betis por parte del susodicho Lopera. También ha salido a la luz una deuda de 30 millones de euros que no había aparecido hasta hoy, y eso gracias a una auditoría externa al club, porque el día que la jueza meta mano de verdad van a salir cosas muy sucias relacionadas con los últimos 16 años de Lopera al frente del Betis.

Bueno, ante esta situación de noticias extradeportivas que deberían preocupar a los miles de aficionados béticos y que por fuerza deberían aparecer en las principales páginas deportivas de los diarios más vendidos, nos encontramos con casos como el del diario AS, que no quiere saber nada de estos turbios asunto.

En Sevilla tienen a un redactor jefe llamado Carlos Cariño, que es el vivo ejemplo de lo que explicaba al comenzar este artículo. Este pseudo-periodista cada noche tiene que hacer gárgaras con un buen colutorio para quitarse los pelos de culo que va acumulando al final del día, después de lamerle el trasero a Lopera y compañía.

Sólo tienes que echar un vistazo a las noticias que publica As.com sobre el betis para descubrir que no hay ni un sólo artículo crítico con la gestión de Lopera. Tampoco se esfuerzan por mantener actualizada la sección del equipo, porque ni tienen puesto el nombre del presidente ni del entrenador. Parece ser que como a su amo nunca le terminó de gustar Chaparro, Carlos Cariño tampoco lo quiere poner en «su web».

Es increíble que en todos los medios independientes (osease, no lameculos) se hicieron eco del informe que señalaba al Betis y al At. Madrid como los dos equipos menos eficientes y peor gestionados de los últimos 10 años entre todos los equipos de Primera División. Este tipo de noticias no tienen cabida en As.com porque así lo dictamina Carlos Cariño, para algo es su redactor jefe. El mismo personaje que hace unas semanas se atrevió a comparar a los aficionados que se reunen cada miércoles frente a las oficinas de Lopera (para manifestar su disconformidad con la forma en que se hacen las cosas en el Betis) con los jóvenes de la Kale Borroka! Si, has leído bien: este lameculos se atrevió a comparar a unos pobres chavales que están hartos de que un analfabeto juegue con los sentimientos de miles de béticos, con los terroristas potenciales que utilizan la kale borroka para luchar contra el Estado y las libertades de todos los españoles!!!

Pero cuando sale alguna noticia «peligrosa» para la persona de Lopera bien que salta su lacayo lameculos con artículos que elogian su figura, su hazaña histórica, repitiendo una y otra vez el discurso de «donde esta usté en el 92», despejando balones fuera para que nadie pueda dañar la imagen de su amo.

Por un lado no publica noticias que sean contrarias a Lopera y extradeportivas, pero no duda en llevarlas a primera plana cuando son beneficiosas para su amo. Si son buenas entonces no pasa nada si son extradeportivas, porque lo importante es que cuando se hable de Lopera en As.com sea en positivo.

Un ejemplo de este tipo de artículos llenos de servilismo es éste:

El nombre del estadio no cambiará con BSport

La noticia habla de que los futuros compradores (BSport) no tienen intención de cambiar el nombre al estadio del Betis. Resulta curioso que Carlos Cariño ya dé por supuesta una decisión que deben tomar los accionistas del Betis el próximo 1 de diciembre en la Junta de Accionistas. Es una manera de coaccionar a los pequeños accionistas para que no pierdan el tiempo votando a favor del cambio porque los accionistas mayoritarios no lo cambiarán. A eso lo llamo yo manipular la información y un claro ejemplo de su calidad como lameculos profesional. Además se atreve a regalarnos frases como ésta:

Uno de los aspectos más interesantes de este trasvase de títulos es que Betis Sport no contempla apoyar ni incentivar un cambio en el actual nombre del estadio (Manuel Ruiz de Lopera) en el hipotético caso de que en la próxima Junta General de Accionistas, prevista para el día 1 de diciembre fuera propuesto por alguno de los componentes de la Asamblea con derecho a voz y voto. Es decir. El estadio seguiría llamándose Manuel Ruiz de Lopera. El anterior nombre fue el de otro extraordinario presidente del Betis: Benito Villamarín.

He remarcado en negrita el fondo del mensaje: Lopera es un extraordinario presidente, aunque Lopera no sea el presidente del Betis (es el cuchara Pepe León), pero eso da igual. Cariño quiere defender a su amo como sea y aprovecha la ocasión para echarle flores a su señor, tildándolo de extraordinario aunque el informe de la Universidad de Oviedo demuestre que el Betis es el club peor gestionado y más ineficiente de toda la Primera División del fútbol español!!!

Luego Lopera agradece este comportamiento con declaraciones en exclusiva, entrevistas personales, filtraciones interesadas… Y es que Lopera sabe que el servilismo hay que alimentarlo con frecuencia para que se mantenga con vida.

A día de hoy estamos liados con la venta de las acciones de Farusa (no de la venta del Betis porque el Betis es de los béticos) y aunque Lopera dijo que el día 4 de octubre la venta estaría hecha, pasó esa fecha y nada. Luego dijo que sería antes de finales de octubre, hoy estamos ya en noviembre y seguimos igual.

Pero eso a Carlos Cariño no le parece noticia, ni que después de 10 años siga el Betis con el estadio sin acabar, con la ciudad deportiva tercermundista donde ni hay focos para poder entrenar de noche, sin agua caliente, con un gimnasio propio de una cárcel irakí…

Nada de ésto es noticia para Carlos Cariño y por eso no se publica en el diario As.

Queridos futuros periodistas, este señor no es un ejemplo a seguir, aunque haya llegado a ser redactor jefe, tu dignidad y profesionalidad deben estar muy por encima de los estómagos-agradecidos como Carlos Cariño, Iván Larriba y compañía.

En el periodismo deportivo hay auténticos lameculos profesionales con experiencia demostrable, el ejemplo de Carlos Cariño es sólo uno de los cientos que conocemos. Pero en el caso de Cariño es especialmente doloroso que su servilismo esté haciendo tanto daño a los aficionados al ocultarle información importante para el futuro del club, porque si algún día pasa algo grave, como una intervención judicial, los béticos que sólo están al día de su equipo a través de las páginas del diario As, no sabrán el motivo de esa intervención, y será el momento de que los lameculos intenten dar explicaciones a una masa social encolerizada y que pide la cabeza de algún responsable.

Lo que no saben éstos lameculos profesionales es que en la mayoría de las ocasiones, cuando sucede algo de ésto, suelen matar al mensajero…

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.