La Sociedad de la eterna pubertad

Ya nadie asume que por el simple hecho de estar vivos hay que asumir una cuota de riesgo que no se puede evitar de ninguna manera.

Estamos tan acostumbrados al estado del bienestar que no admitimos fallos sin responsables que los asuman, mucho menos aceptamos padecer molestias sin recibir a cambio una compensación (ya sea un servicio extra o una remuneración económica).

En esto estaba pensando cuando analizaba la actualidad…

Ya nadie asume sus responsabilidades ni afronta sus errores. Queremos encontrar remedio para todo de forma rápida y sencilla. Lo que queremos es encontrar una pastilla que cure todos nuestro males al instante, pero eso no existe.

Creo que este argumento sirve para justificar a la gente que se automedica, que toma antibióticos cuando le duele una muela, que se infla a antiinflamatorios cuando le duele las piernas, que se atiborra a ansiolíticos cuando algún problema aparece en sus vidas (sin esforzarse en superarlos con espíritu de lucha).

Es una Sociedad que vive en la eterna pubertad, que quiere que Papá Estado le de soluciones a todos sus problemas (la paga del fin de semana, la moto para pasear a la novia y ropa de marca para ir a la moda).

Cada día es más difícil encontrar a gente que sepa solucionar sus propios problemas sin pedir ayuda. Muy al contrario, la tendencia popular es recurrir a los psicólogos ante cualquier contrariedad.

Un ejemplo es la última chorrada del Síndrome Post-Vacacional. Ahora resulta que tenemos que ir al psicólogo antes de reincorporarnos al trabajo. Imagino que dentro de poco también dirán que vayamos los lunes por la mañana para reducir el Síndrome del Lunes Cabreado, lo siguiente será acudir para combatir el Síndrome de Trabajador-Puteado-Porque-Su-Jefe-Es-Un-Capullo…

Entiendo que las facultades de Psicología están llenas y en algo tendrán que trabajar tanta gente. Si no consiguen pacientes pues se inventan síndromes que todo el mundo padece pero que no sabía que era una enfermedad, para que al menos un porcentaje de la población acuda a sus consultas pidiendo ayuda.

Y si con los adultos no funciona pues se intenta con los niños, que siempre hay algún padre paranoico que quiere evitar que sus hijos sufran cualquier enfermedad, ya sea real o imaginaria, continuando así el modelo de sociedad en el que se han criado sus padres.

Es lo que sucede en la sociedad de la eterna pubertad. Queremos que un «adulto» solucione todos nuestros problemas y cuando eres tú el adulto entonces comienzan los problemas. Recurrimos al Estado para que arregle nuestras carreteras, ilumine nuestras calles, nos proteja de los delincuentes, nos de la paga del fin de semana cuando nos quedamos en paro…

Los yankis no son precisamente mi modelo de vida, pero si respeto mucho su sentido de la independencia y la autonomía. Allí si quieres ir a misa tienes que pagar de tu bolsillo la construcción de la Iglesia y pagar con tus donaciones el sueldo de los reverendos…

Aquí la falta de independencia es tan grave que permite situaciones como la que leía el otro día, donde me enteré que en la provincia de Huelva no se ha desarrollado ningún medio de transporte desde hace 60 años. Es decir, la gente todavía sigue utilizando las mismas líneas de autobuses que se fundaron en los años 50 del siglo pasado, pero ni se ha construído ni trenes, ni tranvías, ni líneas de autobuses independientes con horarios más flexibles… Nadie hace nada porque esperan que Papá Estado algún día se acuerde de ellos y les regale algún capricho, como una línea de tren que reduzca los atascos en las zonas turísticas de la Costa de la Luz. Pues lo llevan claro…

Critico la actitud adolescente de la sociedad en general, aunque cada uno es libre de actuar a su antojo, pero no aguanto que ante la pasividad de la administración no aparezcan iniciativas ciudadanas para encontrar soluciones a los problemas que nos afectan a diario.

Es como si tus padres no te apoyaran en los estudios y tú te conformas con ser un excluído social, perdiendo la oportunidad de labrarte un futuro con los estudios, y encima le eches la culpa a tus padres por no haber insistido en tu educación.

Vamos a ver cuando despertamos la madurez que llevamos dentro, que vale que a todos nos guste comprarnos el último móvil o la última consola (aunque a duras penas lleguemos a final de mes por culpa de la hipoteca), pero esa actitud consumista (propia de la juventud) es otro ejemplo más de la falta de sensatez que impera en la población adulta.

Prueba a dejar de poner excusas cuando cometas un error. Tarde o temprano tendrás que aprender a afrontar que puedes equivocarte, que todo el mundo se equivoca, pero lo primero es ser humilde en la derrota psicológica, porque lo que no soporto es que cuando alguien comete un error encima quiera tener la razón por encima de los que sufrieron sus consecuencias. Eso ya si que no lo aguanto…

En fin, el post me ha quedado demasiado conceptual y quizás no sea el tema que más o pueda gustar, pero hacía mucho que no escribía un artículo de opinión sobre la actualidad.

Un video gracioso está bien de vez en cuando, pero prefiero volver a la línea editorial del blog que más me satisface a nivel personal, aunque pierda audiencia.

Un saludo a todos los enfermos del Síndrome Post-Vacacional. Ánimo, no estáis solos!!!

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.