Derribando un satélite

Hace unos días que leímos la noticia de que el ejército americano tenía intenciones de derribar un satélite fuera de control.

Todos saben que el satélite es un sofisticado equipo de espionaje que por un error no desplegó los paneles solares y perdió su órbita original. Pero a la hora de presentar el problema ante la prensa argumentaron que el satélite tenía un depósito de 200 litros de un combustible altamente tóxico (Hidracina) y por seguridad había que destruirlo antes de que entrara en la atmósfera.

Se creen que somos tontos y pretenden convencernos de que sus motivos son medioambientales o para preservar nuestra salud. El motivo es sencillo, no quieren arriesgarse a que su tecnología caiga en las manos equivocadas, además es un motivo tan válido como cualquier otro para poner a prueba su famoso escudo antimisiles.

Este es el resultado del impacto:

Como tengo un punto de conspiranoico siempre pienso que todo está organizado para tomarnos el pelo. En esta ocasión me imagino el gabinete que tuvo que manejar la situación de crisis a la hora de buscar excusas para justificar el lanzamiento de un misil hacia el espacio. La lista debió ser fantástica, desde la posible invasión alienígena hasta la basura espacial fuera de control.

Pero seguro que uno de los listos con gafas se le ocurrió la idea de la Hidracina. Su primo es químico y un día le contó que era muy contaminante y peligroso para la salud. Dicho y hecho, ya tenían al culpable que justificaría el ensayo del escudo antimisiles…

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.