¿Cuál es la nueva religión del s.XXI?

Hay temas de los que no me gusta hablar en público ni discutir, uno es la religión y otra la orientación sexual. No puedes hablar sobre esos temas porque no llevamos un post-it en la frente diciendo «Soy Gay» o «Soy católico», así que tus palabras pueden ofender aunque no te lo propongas, y son temas lo suficientemente importantes como para que pierdas a un amigo.

Podrías pensar que cada día somos menos religiosos pero no es así, lo que ocurre es que ahora las religiones han cambiado de nombre y de fin. La religión era una posible explicación para todo aquello sobre lo que no tenemos una explicación: qué somos, de donde venimos, a donde vamos, porqué existimos…

La ciencia ha contestado muchas de esas preguntas y la sociedad ha ido olvidando los viejos dogmas de fé para abrazar las teorías científicas. Pero esa necesidad de sometimiento a una entidad superior parece que no ha desaparecido, estamos buscando algo tan importante que justifique nuestra sumisión absoluta.

Hoy mismo se presenta el nuevo iPhone y cualquiera que lea los millones de artículos escritos sobre este teléfono pensaría que estamos hablando de la cura del cáncer o de la venida del Mesías salvador. Pero no, sólo es un puto teléfono con muchas funciones pero que se queda muy corto para lo que hay en el mercado, y aún así la gente se ha quedado admirada, haciendo cola durante 3 o 4 días antes de que se pusieran a la venta en USA, se han escrito artículos en diarios digitales, blogs, revistas especializadas…

Cualquiera que analice el fenómeno podría resumirlo en que el iPhone es el nuevo Mesías de la religión del s.XXI:

El consumismo tecnológico

Tenemos sueldos bajos, no llegamos a final de mes con los gastos de la hipoteca y del coche, y aún así nos gastamos miles de euros en tecnología que no siempre necesitamos y que muy frecuentemente no sabemos sacarle todo el jugo que tienen.

Nos compramos móviles 3G para acabar usándolo sólo para hacer fotos y llamar, nos compramos ordenadores superpotentes sólo para navegar por internet, compramos coches con 200cv para ir a 50km/h por ciudad…

Y aún así seguimos tachando los días que faltan para poder comprar el siguiente aparato que no necesitamos pero que compraremos por puro consumismo.

Si alguien es capaz de diferenciar la sinrazón que encontramos en las religiones tradicionales y el consumismo tecnológico, pues espero que me lo deje en un comentario, pero para mi es la misma sumisión a un ser superior.

Antes llamábamos a ese ser superior Dios padre, Alá, Jehová, Buda, Gaia, o Madre Naturaleza. Ahora esos seres superiores son las empresas como Google, Apple… Y todo lo que lanzan al mercado estas marcas es acogido con gozo por miles de fanáticos seguidores con la tarjeta preparada para pagar lo que pidan, sin tener en cuenta que quizás no necesitamos eso en nuestras vidas.

Ahora os convoco a todos vosotros, fieles seguidores de esta nueva religión universal, dejad atrás vuestras reticencias y lanzaros de cabeza a la tienda más cercana para compraros algún aparato innecesario que llenará vuestras vidas. Amén.

Publicado por cavalleto

Sátiro de nacimiento, trabajo como técnico en una multinacional de biotecnología. Escribo en este blog personal desde 2004. Aquí saco a pasear el látigo de vez en cuando.