Soy un bloguero que tiene muy claro que entre la vida del mundo real y la virtual hay una barrera que las separa. Protege tu privacidad y te permite opinar sin miedo a las consecuencias.
Por tanto, en el mundo virtual soy conocido bajo el pseudónimo de Cavalleto (unos lo pronuncian “cavalleto” otros “cavaleto”, tú pronúncialo como más te guste) y llevo como blogger desde el 2.004 escribiendo de forma ininterrumpida en este blog. Desde entonces he sido CEO de una red de blogs, he ayudado a lanzar varios blogs de éxito y ahora mi proyecto más reciente es Beticismo.net, donde he logrado aprovechar las sinergias de mis dos mayores aficiones: blogs + Betis.
Y en el mundo real soy un marido feliz, sin hipoteca y con una hija que es la alegría de mi vida. Trabajo como técnico en una multinacional del campo de la biotecnología. Una de esas empresas que en tiempos de crisis crece más que cuando a todo el mundo le iba bien. Si, es extraño, pero es lo que tiene este tipo de trabajos, que la crisis te pasa muy de lejos. En esa empresa que ya considero como mía me siento reconocido y valorado, algo que soñaba cuando era un adolescente y hoy felizmente puedo decir que he logrado: tener un trabajo y sentirme reconocido por mi buen hacer.
Así que ya ves, no vivo de mi blog, no necesito vender motos a nadie. No te contaré mentiras sólo para sacar un beneficio económico. Suelo ser muy tocacojones, un poco troll, la mayoría de las ocasiones remo contracorriente porque cuando veo que todos piensan igual es que algo está fallando. Suelo señalar con el dedo lo que me llama la atención, para bien o para mal.
Si encuentro algo bueno, te lo contaré. Si veo algo desagradable, también. Si algo me hace reír, te lo enseñaré.
No miro estadísticas, después de casi 8 años escribiendo no necesito refuerzos positivos sobre mi forma de escribir o sobre los temas que trato. Hay blogs mejores que éste, que tienen más información y mejor. Si ves que no te gusto no pierdas el tiempo y busca algo mejor.
Después de tantos años comienzo a pensar que muchos de mis artículos los escribo como si fueran dirigidos a mi “yo” de hace 15 años, cuando tenía todavía muchos pajaros en la cabeza y no tenía claro qué quería hacer con mi vida. Por eso a veces soy un poco pesado con el tema del esfuerzo, el sacrificio, las recompensas… Son valores que forjan una personalidad y me gusta reforzarlos cada vez que puedo.
Si te apetece puedes dejar un comentario, los suelo contestar a todos los que buscan dialogar. No contesto a los “hoygans” y borro los insultos, el que quiera ladrar que se vaya a la puta calle.
Ahora ya me conoces un poco más, pero recuerda que cuando me lees sólo estás conociendo mi lado “virtual”, en el mundo real soy mucho mejor persona, más divertido y me encanta pasarlo bien con unos buenos amigos. Si me reconoces por la calle, salúdame.