El negocio de la polémica

El negocio de la polémica

EL NEGOCIO DE LA POLÉMICA

Reflexiones sobre el perfil de polemista osado que se aprovecha del anonimato y la distancia para generar polémica y vivir de las visitas que generan sus fans y odiadores.

Vivir de la polémica es tan tentador que poca gente se resiste. Dicen que cuando encuentras una forma de ofender a mucha gente entonces tienes el futuro resuelto, porque tu capacidad de movilizar respuestas en el público tarde o temprano se convertirá en ingreso.

Ojo, digo movilizar respuestas, tanto positivas como negativas. Porque precisamente ahí recae el meollo del asunto. Se convierte en polémica porque hay un riesgo a que esas respuestas negativas te traigan problemas.

Me refiero a que si por ejemplo tienes una columna de opinión en un blog o un diario y escribes despreciando a las salmonellas typhi flagelares, la repercusión será casi nula. En cambio si lo haces despreciando, por ejemplo, a los catalanes, el riesgo a que uno de ellos te regale un guantazo hace que te conviertas en un osado que busca la polémica.

No sé si me explico (hoy empiezan mis vacaciones y estoy purgándome mentalmente todavía). Si buscas la polémica atacando a un colectivo poderoso, donde la respuesta negativa puede llegar a ser incluso violenta, esa polémica logrará más repercusión. Es ahí donde el nivel de osadía se paga más caro.

En internet donde cada uno tenemos un canal de comunicación al alcance de la mano, alguno no duda en acudir a la polémica para labrarse una carrera profesional. Hay auténticos polemistas profesionales que van incluso cambiando de medio según va creciendo su legión de fans y odiadores.

La verdad es que no sabría vivir sabiendo que hay gente que quiere hacerme daño por lo que yo escribo, pero hay gente que si y además gana dinero con esa osadía. Como al final lo que importa es el número de visitas y clics que generas para ganar dinero en la red, lo mismo te da si el que entra a leerte lo hace por devoción o para alimentar su odio.

El anonimato en las redes sociales es un caldo de cultivo para llegar a ser un gran polemista. Lo que ni tú ni yo seríamos capaces de decir por miedo a las represalias, ellos lo dicen porque saben que será difícil que les pueda afectar. A mi eso me parece que le quita mérito al polemista. No es lo mismo ser un racista bajo un seudónimo anónimo que cuando usas tu foto y nombre real. Tu osadía de polemista no vale lo mismo cuando escribes a miles de kilómetros de tus víctimas que cuando vives en la misma ciudad.

Así que empiezo a notar cierta saturación de polemistas, es tan fácil que ya hay demasiados, y la mayoría son del perfil de osado anónimo que escribe en la distancia. No digo que dejen de hacerlo, pero si que los lectores valoremos que no es lo mismo un tipo de ese perfil que uno que ataca a su gobierno talibán dando la cara y firmando con nombre y apellidos.

Es más, creo que ya toca ver algún caso donde las víctimas toman represalias ante los osados polemistas. No vendría mal un par de altercados donde al articulista de turno, tras su enésimo post despreciando al colectivo que sea, le ajusten cuentas a la salida de una discoteca. Habrá nacido en ese momento un mártir, una nueva modalidad de polemista-víctima. Alguno incluso tachará ese ataque de censura, pero olvidamos que la raíz de todo está en que ese polemista ha basado su trayectoria en hacer algo que al resto nos da miedo.

Más claro con este ejemplo: El día que nos damos cuenta que un equilibrista no se cae nunca del alambre, que no hay riesgo real, en ese momento al tipo se le acaba el negocio. En cambio si de vez en cuando uno se cae y se rompe la columna, entonces el modelo de negocio se mantiene y perdura mucho más. Hay que sacrificar a miembros de la tribu para que siga funcionando el negocio.

Sigo esperando que leamos en prensa que tal o cual polemista, muy popular en las redes sociales y con miles de fans/odiadores, ha recibido una dosis de realidad y ahora duerme el sueño de los justos. Será un sacrificado por el bien de su comunidad de polemistas, los que prosperan a base de atacar y despreciar al colectivo que sea.

Alguno dirá que mi propuesta va en contra de la libertad de expresión, pero yo voy más al fondo del asunto. Tú tienes derecho y libertad de expresarte como quieras, pero si hay un colectivo al que atacas de forma reiterada y consigues generar una polémica de la cual acabas viviendo, eso tiene un precio. Y si no estás dispuesto a pagarlo, cambia de estilo, pero vender que eres un valiente por escribir sobre tal o cual tema y luego pedir protección legal, entonces es hacer trampas. Si de verdad eres valiente, aguanta las consecuancias. Serás un verdadero osado polemista con mucho valor, de lo contrario eres un listillo que se aprovecha del sistema para encontrar una forma de vida, y a esos hay que darles caña siempre.

Los mejores Flashmobs del mundo

Los mejores Flashmobs del mundo

Los mejores Flashmobs del mundo


Cuando Bill Wasik organizó el primer flashmob de la historia por las calles de Nueva York en 2003 seguramente no se imaginaba que la creación artística que había ideado tuviera tanto recorrido. Básicamente, un flashmob es una performance, por lo general con un tono bastante bizarro, realizada por mucha gente en lugares poco comunes. Uno de los puntos característicos es que los participantes de la actuación la organizan por Internet, por lo que tienen una fuerte vinculación con la tecnología.

A continuación puedes ver siete de los flashmobs más espectaculares hecho hasta el momento:

Frozen Grand Central

Este flashmob, realizado en el año 2008 en la Grand Central Station de Nueva York, es un hito en la historia de estas performances. Más de 200 personas se reunieron en este mítico lugar de la ciudad que nunca duerme para “congelarse” en el mismo momento y “descongelarse” minutos más tarde.


En medio de un examen

¿Hay algún momento menos propicio para recibir una sorpresa que el examen de ingreso a una prestigiosa universidad? Precisamente por eso es uno de los mejores escenarios para un flashmob así que los alumnos y el profesor de segundo ciclo de la Universidad de Toronto fueron los espectadores privilegiados de una parodia de Los Miserable.


Flashmob ruso

Moscú en pleno de mes de febrero no es, precisamente, un lugar cálido. Sin embargo, los gimnastas, bailarines e invitados de una fiesta nupcial lograron caldear al ambiente de una famosa plaza de la capital rusa bailando y dando piruetas al son de Puttin On the Ritz. Y todo comenzó con un hombre solitario dispuesto a dar la nota.


La  bienvenida de T-Mobile

Seguramente conoces a esta operadora multinacional por su grandes pack en Smartphones de última generación, como el pack T-Mobile del nuevo celular Samsung, pero también se la conoce por revolucionar el mundo del flashmob en 2010 al dar la bienvenida a los pasajeros del aeropuerto londinense de Heathrow con una actuación en la que no participaron instrumentos musicales, sino que se hizo a capela.


Flashwatz de Tchaikovsky en el Hospital de Hadassah

El 5 de marzo de 2013 el hospital de Hadassah en Jerusalén vivió uno de los flashmobs más espectaculares que se conocen. No en vano la Academia de Música de Jerusalén y la Orquesta de la Danza combinaron esta moderna forma de arte con la música clásica al ritmo de Tchaikovsky. Todo ello en el Día de Good Deeds en el que 370.000 ciudadanos se ofrecieron como voluntarios en una variedad de proyectos en todo el país para el beneficio de otros.


Tributo a Michael Jackson en Estocolmo

Michael Jackson fue uno de los mejores bailarines de la historia y por eso 300 personas decidieron hacerle un tributo en Estocolmo que ha sido visto por más de seis millones de personas.


Estos siete ejemplos demuestran que la enorme creatividad de los flashmob produce un fuerte impacto que puede ser aprovechada con fines reivindicativos, comerciales o de puro divertimento.

Por qué no necesitas comprar un smartwatch ahora

Por qué no necesitas comprar un smartwatch ahora

Hoy leerás muchos posts relacionados con la salida al mercado (en España) del Apple Watch. Como siempre que Apple lanza algo al mercado los usuarios se posicionan entre fanboys y haters, entre los que sólo ven ventajas y los que piensan que es pura basura. A estas horas seguro que ya has leído varios de esos posts, donde se enumeran las ventajas de tener un reloj inteligente hecho desde el punto de vista de Apple, capaz de revolucionar la tecnología en cada gadget que lanza al mercado.

Este post lo puedes meter en la lista haters aunque la verdad, es un post realista, basado en la experiencia de uso y que analiza lo que ofrece hoy en día un dispositivo como este, las necesidades que tenemos y si son capaces de satisfacerlas, pasando por encima de parámetros tan subjetivos como el precio. Y que conste que hace ya dos años que pienso que estos dispositivos saldrían de forma masiva al mercado, pero algo sigue verde, muy verde.

¿QUÉ OFRECE UN SMARTWATCH HOY?

A los de mi generación le pilló la informática en forma de pequeños ordenadores como los Spectrum Sinclair, Commodore, Amstrad. Podías jugar de forma básica y descubrir lo que era programar. Pero sin conexión a internet eran dispositivos muy limitados, muy básicos. Hoy ni los niños más pequeños usarían algo así.

Yo sufrí un fuerte rechazo hacia ese tipo de informática, mi experiencia con Spectrum tiene ahora más de nostalgia que de otra cosa. Tuve un Spectrum Sinclair II y no le saqué ni el 50% de rendimiento. No tuve feeling, no me gusta picar código y no tenía paciencia para escribir docenas de páginas y que un simple error al escribir una orden me jodiera todo el trabajo. Abandoné los ordenadores hasta muchísimos años después, cuando ya estaba el Pentium III en el mercado.

Los que hoy se animen a comprar un smartwach pueden tener una experiencia similar, puede que acaben dando la espalda a esa tecnología porque es inmadura, incompleta y quizá no cubra ninguna necesidad actual.

Partimos de la base de que un reloj inteligente no es independiente, necesita de la nave nodriza de un Smartphone. Es decir, requiere una inversión económica considerable. Parece poca cosa, pero para mucha gente ya es un esfuerzo considerable adquirir un iPhone 6 como para añadirle el coste de un reloj por 400 euros más. Si algo bueno tuvieron los móviles fue que te daban independencia de un ordenador de escritorio, internet y todas las apps iban en tu bolsillo, dándote libertad absoluta. Con un smartwatch no tienes todavía esa experiencia.

Mi experiencia con estos dispositivos ha comenzado con un modesto Pebble, un smartwatch nacido de un proyecto Kickstarter que recaudó diez millones de dólares y que ya ha lanzado su tercer modelo. Su filosofía es algo diferente a la de Apple, Samsung, Motorola y el resto de fabricantes. Su función es más como una pulsera que monitoriza tu actividad física con un excelente sistema de notificaciones. Poco más.

Tienes cientos de apps, pero la mayoría son muy poco productivas por las limitaciones de la tecnología que utiliza el Pebble. Al final lo acabas usando para recibir en tu muñeca los avisos de cuando te llega algún mensaje en redes sociales o un correo. Lo puedes leer, borrar y contestar de forma abreviada usando las respuestas modelo programadas.

¿POR QUÉ NECESITO UN SMARTWATCH?

Buena pregunta. Yo tenía claro qué buscaba en el Pebble cuando lo compre: un notificador de mensajes para no tener que sacar del bolsillo el móvil en el trabajo. Además le doy uso como monitor de actividad física, controlar Spotify en el móvil, despertador inteligente (adaptado a mi ciclo de sueño) y poco más. Como decía hay muchas apps, pero en realidad son pantallas de lo que sucede en tu móvil. En la vida se me ocurría usar el reloj para contestar una llamada, ni para hacer fotos, no lo necesito. Pero si que buscas un asistente que te ofrezca la información más primordial, que no requiera tu atención a menos que sea necesario (aquí hay mucho por hacer, sistemas que filtren como Inbox de Gmail las notificaciones y te avisen de sólo las importantes).

Ahora mismo si te compras un Apple Watch es como si te pusieras un iPhone 1 en la muñeca. Tienes las mismas limitaciones y la madurez de la tecnología es similar. Falta todavía muchísimo para que compense tener algo así en la muñeca.

Y no entro en analizar algo tan fundamental como la personalización de los relojes. Los smartwatches incluyen pulseras de recambio para personalizarlos, pero al final todos llevaremos lo mismo en la muñeca. En la actualidad hay miles de relojes diferentes que te sirven de complemento de moda e incluso te dan algo de personalidad. Eso se puede ir perdiendo cuando lo único que cambie sea el color de la correa.

¿POR QUÉ USAREMOS TODOS UN SMARTWATCH EN EL FUTURO?

Por la misma razón por la que hoy todos usamos un Smartphone. Pero para que llegue ese momento todavía faltan algunos años. Y porque cada vez usaremos menos la opción de teléfono de nuestro smartphone y más otros sistemas de comunicación. Necesitaremos un dispositivo que no nos haga esta sacando a cada momento el móvil del bolsillo, pero que no sea sólo una pantalla de notificaciones.

Y no sólo por eso (al final es una tontería relacionada con la comodidad), también porque llevaremos en la muñeca el dispositivo más potente que hayamos tenido nunca. Un ordenador en miniatura pero que no intente ser otro mini PC como fue el móvil. Tendrá aplicaciones avanzadas que nos acompañe todo el día, ya sean con fines médicos, profesionales o por puro entretenimiento.

Imagina un smartphone sin necesidad de tener que sujetarlo con la mano, que no importe el tamaño de la pantalla y que se adapte a tu uso diario. Eso será el futuro del smartwatch, pero el presente es todavía muy inmaduro. Si te lo compras no hace falta que pongas excusas, lo haces por la novelería, no por el uso intensivo que le vas a dar.

Sense8: La serie que ha devuelto a la vida a los hermanos Wachowski

Sense8: La serie que ha devuelto a la vida a los hermanos Wachowski

Para explicar de qué va la nueva serie “Sense8” no queda más remedio que explicar quienes son los hermanos Wachowski y qué ha pasado en sus vidas en los últimos 10 años. En 1999 revolucionaron la historia del cine con “Matrix“, para algunos una película sobrevalorada, pero la realidad es que cambió tanto al industria como en su momento lo hizo “Star Wars” o “El Señor de los Anillos“.

Pero los Wachowski insistieron en la misma fórmula demasiado tiempo, eran unos maestros de las secuencias de acción y artes marciales, aunque les faltaban buenos guiones. Al acabar de exprimir la trilogía de Matrix, decidieron apostar por un cómic fabuloso, “V de Vendetta” y gracias a la historia que era un regalo y su experiencia en las secuencias de acción, el resultado fue otra obra de arte. El problema es que se quedaron sin ideas, dando palos de ciego (infumables fueron “Speed Racer“, “El Atlas de las Nubes” o “El Destino de Júpiter“).

Todo coincidió con el cambio de sexo de Larry, ahora Lana, que desde 2003 comenzó un proceso de transformación, confirmado públicamente en 2012. Todo ese tiempo de transformación se nota en el cine de los Wachowski, aunque ahora viendo Sense8 se entiende mucho más, está llena de referencias autobiográficas y apuesta una vez más por recuperar la “New Age” de su película “El Atlas de las Nubes“. Si viste aquella película recordarás que eran seis historias entralazadas a través de los siglos, seis personajes que compartían sentimientos y roles en la vida. Pues parece que en “Sense8” han querido seguir explorando ese sendero, para mi muy pasteloso y ciertamente aburrido.

Pero mejor empezar por lo más fácil, explicar de qué va la serie. Pues Sense8” es una expecie de “X-Men” sensoriales, aunque las cualidades de cada uno les confieren algo así como poderes (expertos en lucha, hacking, explosivos, armas, conducción…). Durante los primeros episodios 8 personas de cada rincón del planeta descubren que tienen algo como visiones, pueden contactar con otras personas, pero no sólo verles, también hablar con ellos e incluso trasladarse al sitio donde están. Luego descubren que es algo más profundo, más sensorial, compartiendo lo que sienten entre los ocho (eso da mucho juego con momentos cómicos y otros muy sexuales). Son una especie de humanos evolucionados que comparten una misma mente.

En el grupo hay un policía, un activista del hacking, una Dj, una experta en peleas de kickboxing ilegal, una química, un experto ladrón de cajas fuertes, un conductor de los suburbios de Nairobi y un actor muy sensual. A lo largo de la serie se intercambiarán los “poderes” en momentos claves, creo que el futuro de la serie va por esos derroteros, una especie de comando preparado para todo.

Aunque me cansó demasiado cómo quisieron explicar la personalidad de cada uno, se extendieron demasiado hasta hacerlo cansino. Que todos tenemos sentimientos es obvio, que a veces sufrimos cambios de humor sin conocer los motivos, también. Esta serie intenta dar una explicación a esos momentos, pero todo muy espiritual y no del todo bien resuelto. Se presentaron los ocho personajes como ocho historias, ocho dramas personales, pero por algún motivo que no acabo de entender, a mi al menos me pareció mal resuelto.

De hecho si algo me ha sobrado (mucho) en “Sense8” ha sido la insistencia en el mensaje que quiere transmitir Lana Wachowski. Su apoyo al colectivo LGBT se hace presente en la primera mitad de la serie, en exceso. Su autorretrato se oculta en la pareja que forman Nomi y Amanita. Nomi es una transexual con pasado de delincuente hacker y su pareja lleva un peinado similar al que luce la propia Lana Wachowski. La realidad es que la actriz que interpreta a Nomi es Jamie Clayton, transexual en la vida real.

El elenco me parece muy correcto, creo que hay grandes descubrimientos para el público general en los personajes que han construido Tuppence Middleton (Riley), Max Riemelt (Wolfgang) o Doona Bae (Sun), aunque en su mayoría son actores que ya han trabajado con los Wachowski en anteriores proyectos. Destaco también a Miguel Ángel Silvestre (Lito) que explota una vis cómica magnífica y es de los mejores en su papel.

Los puntos fuertes de la serie son sus localizaciones, el montaje, la música y sus escenas de acción al más puro estilo Matrix. De alabar también su arriesgada apuesta por las escenas de sexo, en su mayoría gay, pocas veces vista en la series más populares, pero siempre presente en los proyectos de Netflix.

La serie ha sido rodada en San Francisco, Chicago, México DF, Islandia, Berlin, Mumbay, Nairobi y Seúl. El montaje de algunas escenas de acción combina planos rodados en varias de estas ciudades, con la dificultad técnica que eso supone. Esto es un punto fuerte, a ver qué otra serie conoces que haya grabado una persecución en coche en las calles de Nairobi o una huida en ambulancia por las montañas de Reikiavik grabada desde un helicóptero.

Por desgracia la serie es irregular, varían mucho de unos capítulos a otros, aunque los que mantienen el listón alto son motivo suficiente para que “Sense8” sea una recomendación acertada. Las escenas más tórridas están grabadas con mucho gusto, las escenas de acción recuerdan a algunas de Matrix:

Por último (no he querido hacer spoilers) te recomiendo estas dos webs sobre la serie:

Sense8 Linked

Capheus Tumblr

Le falta mejorar en los diálogos (densos y aburridos) para ser una serie sobresaliente, pero veremos qué nos traen en la segunda temporada, si son capaces de mantener o subir el listón. La mejor frase de la primera temporada:

Life is just five things: eating, drinking, shitting, fucking… and fighting for more.

Así imaginé el final de Mad Men

Así imaginé el final de Mad Men

Así imagino el final de Mad Men

– CONTIENE SPOILERS –

Hasta mi mujer me ha dicho ya en alguna ocasión que no entiende cómo me gusta tanto Mad Men, que no me pega para nada, ni por la historia ni por el estilo. Pero no puedo encontrar la respuesta fácil para explicarlo, así que prefiero dejarlo por escrito, de paso me lanzo a predecir cómo será el final de Mad Men, o al menos cómo me gustaría que fuera.

Los más fans de la serie tenemos un punto en el horizonte: los títulos de créditos iniciales. Donde vemos a la silueta de Don Drapper cayendo desde un rascacielos. Parece evidente la relación entre la trama de la serie y ese descenso en la vida de Drapper. Pero el personaje renace mil veces, justo cuando más perdido se encuentra, aparece algo que le devuelve la ilusión y la energía para demostrar su poderío de macho alpha.

Reconozco que cuando alguien me pregunta sobre una serie para ver, pocas veces recomiendo Mad Men. Después de ocho años entiendo que es una serie diferente, no gusta a todos los paladares, porque en realidad la trama no deja de girar siempre en torno a lo mismo, el personaje de Don Drapper, que sigue siendo un misterio después de siete temporadas donde se explica su vida actual y su pasado.

Y lo curioso es que si empiezo a compararla con otras grande series veo que no tiene los diálogos de The Newsroom, ni las grandes interpretaciones de House of Cards, ni recrean una atmósfera como lo hizo Breaking Bad… Aún así logró algo difícil: crear un estilo.

Y ahora es cuando me mojo para imaginar cómo será el último capítulo de Mad Men. Creo que Don Drapper se suicida, salta de espaldas desde la azotea del nuevo edificio donde están las oficinas de McCann Erickson. Soy de los que piensa que tras ocho años por fin comprenderemos que el final de la historia lo conocíamos desde el primer día.

Los motivos que llevarían a Drapper a hacer algo así creo que serían varios, pero el más importante es que ahora es sólo uno más. Era un mirlo blanco, pero ya le han cazado. En aquella sala de reuniones, cuando se reúnen todos los directores creativos con el tipo de las cervezas Budweiser para lanzar la nueva cerveza light (S07E12), se dio cuenta que era uno más, por eso abandonó la sala.

El pájaro necesitaba volar libre de nuevo, pero lo hizo sin rumbo, llegó tarde a ver a su hija, descubre que ya no pinta nada en la vida de su mujer, la cual ya ni le odia ni le guarda rencor, así que empieza a navegar sin rumbo fijo. Primero trata de localizar a la camarera con la que tuvo un escarceo, sin suerte esta vez. Para acabar con el símil del pájaro que necesita volar libre, así acabará con su vida, volando desde el rascacielos.

El resto de personajes no han logrado cautivarme, para mi todos son prescindibles y la serie no perdería ni una pizca de su valía. Eso si, parece claro que Roger Sterling ha visto en la boba Peggy Olson a la nueva Don Drapper. Será la siguiente que reciba un empujón para dar el salto definitivo.

Así me gustaría que terminase la serie, ahora queda esperar al 17 de mayo. Si quieres puedes dejar en un comentario cómo te gustaría que acabase la serie con más estilo de la historia.

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