Esto no se entrena, es algo de nacimiento. O te gusta consumir lo que otros crean o te gusta producir tú mismo el contenido para que otros lo consuman.

Algunos lo llaman “ser creativos”, pero en realidad siempre lo he entendido más como querer ser productivo, generar contenido sin importar si ya otros están haciendo lo mismo (más y mejor que tú).

Cuando llegaron las RRSS muchos abandonaron sus blogs porque ya nadie los leía, sin lectores no hay feedback y parece que estás predicando en el desierto. Todos se fueron a Twitter y Facebook y descubrieron que había mucha gente haciendo lo mismo que tú (y mucho mejor a menudo). Ese choque provocó un cambio en los referentes que habíamos tenido como grandes productores de contenido. Ahora eran chavales más jóvenes que nosotros, más mujeres que las que habían en la blogosfera hasta ese momento, pero sobre todo aparecieron los grandes creadores anónimos. 

Cuando nacieron los blogs, el ego de sus creadores les obligaba a salir del anonimato al poco de comenzar a recibir algo de atención mediática. En cambio en las RRSS se han protegido mucho los creadores, por muchos seguidores que hayan conseguido.

Creo que este pequeño detalle afecta en gran medida a las nuevas generaciones que encuentran un choque entre su naturaleza productora y su ego creador. Quieren seguir produciendo contenido pero sin tener que recurrir al anonimato.

Por este motivo creo que ha triunfado tanto Youtube. Es el lugar perfecto para mostrar tu capacidad creadora, sin perder la ocasión de engordar tu ego personal (todos reconocerán tu cara, tu voz, tu estilo…).

El problema que me preocupa de verdad es que muchas es que las nuevas generaciones pierdan interés de producir contenido ante la abusiva oferta que existe.

“Para qué voy a hacer esto y fulanito ya lo está haciendo”

Cuando se masificó el uso de los blogs en 2004 todos corrimos a convertirnos en productores de contenido porque el medio era muy sencillo de utilizar. Pocos han continuado manteniendo blogs después de 2012 y la llegada masiva de otros competidores, ladrones de atención, como Twitter, Facebook o Instagram. Lo que veo ahora es que se usan las herramientas para generar contenido pero sabiendo que durarán muy poco en el tiempo (la atención mediática dura lo que dura un tuit en tu TL o lo que aguantan los Stories en Instagram). Y creo que esa levedad provoca que el contenido sea diferente, menos reflexivo, más directo y fácil de consumir.

Pocos de vosotros habréis llegado a leer hasta aquí, es un ejemplo que ante la abusiva oferta de contenido no disponemos de tanto tiempo, vamos a lo concreto, a lo directo. Quizá por esto mismo me estoy planteado si ya es hora de cerrar Soyplastic. Los lectores y amigos que me siguen desde hace más de 14 años en mi blog ya me tienen localizado en Twitter. Allí hago los comentarios que antes escribía en mi blog pero de forma más concreta y directa. O sea, yo mismo colaboro en convertir en inútil mi blog.

Le seguiré dando vueltas al asunto. Mi naturaleza productora siempre hará que me guste generar contenido, como sea y en la plataforma que sea. Siempre tengo algún proyecto en marcha y los tendré en el futuro, porque es mi forma de participar en la red.