Desde el surgimiento de Roger Federer como gran campeón pocos tenistas han logrado
estar a la altura del suizo en el deporte de la raqueta, tan solo unos elegidos como Nadal
o Djokovic.

El tenis es uno de esos deportes en los que los favoritos suelen ganar. Y más desde que
un suizo comenzara a escribir su leyenda tras vencer en Wimbledon en el año 2003.
Desde entonces, Roger Federer ha ido engrosando su palmarés convirtiéndose en el
mejor jugador de la historia de la raqueta. Pero lo más llamativo es que, a sus 36 años
sigue ganando Grand Slams, estando siempre entre los favoritos en las apuestas de tenis
en los torneos que disputa.

El 2018 lo comenzó ganando su sexto Open de Australia, hecho que rompe con la
barrera de llegar a los 20 Grand Slams. Un Abierto de Francia, ocho Wimbledons y
cinco Open de EEUU hacen de Federer el tenista más laureado de todos los tiempos.
Parece que no importa si ha tenido duros contrincantes a lo largo de su carrera, pues el
suizo ha conseguido sobreponerse a todos sus momentos malos para volver a ganar. En
especial destaca su enfrentamiento con Rafael Nadal, el cual sigue vigente en la
actualidad.

Precisamente el tenista español es el segundo en la clasificación de Grand Slams
ganados. Con un total de 16 títulos, Nadal ha hecho de su lucha con Federer una
rivalidad histórica, una de las más duras que se recuerdan en el mundo del deporte,
aunque siempre desde la admiración del uno por el otro.
Desde el 2003, el tenis entró en un círculo vicioso del que todavía no ha salido 15 años
más tarde. Ver a Federer como ganador de un Grand Slam es algo natural que ha
ocurrido en 10 de estos 15 años. Hubo un momento, entre el 2013 y el 2016 en el que
Federer no ganaba ninguno, lo que podía llevar a los aficionados a pensar una posible
retirada del tenista suizo.

Estos años también coinciden con la decadencia de Nadal, sobre todo 2015 y 2016, en
los cuales el español no fue capaz de ganar ni un solo Grand Slam. De hecho, desde que
en 2005 Rafa se coronase como campeón de su primer Roland Garros, solo no ha
ganado uno de los cuatro grandes en esos dos años.

Sin embargo, Federer regresó en el 2017 venciendo en el Open de Australia,
demostrando que aún le quedaba cuerda para rato. Ese mismo año también se llevó
Wimbledon, su torneo preferido en el cual tiene ocho coronas, batiendo así el récord de
Pete Sampras de siete títulos en el campeonato londinense. Los otros dos grandes se los
llevó, como no podía ser de otra forma, Rafa Nadal, que también logró el récord de ser
el primer tenista en ganar 10 veces el mismo Grand Slam.

Si algo nos demuestra toda esta historia es que en el tenis siempre ganan los mismos, al
menos desde que Roger Federer y Rafael Nadal entrasen en juego. Solo dejaron algo de
terreno para un fugaz Novak Djokovic que en los tres años malos de los otros dos
tenistas logró levantar siete de sus doce Grand Slams.