Vale, quizá me he pasado un poco al elevar a los altares de la historia de las series de televisión a un recién llegado, pero cuando unes experiencia, talento y un patrón a seguir con el éxito asegurado, será muy complicado que el resultado no sea un bombazo. Vinyl quiere ser la próxima Mad Men, no lo oculta, pero eso no significa que en su primera temporada, y a modo de presentación, no esté usando esa semejanza para ganarse reputación y eco.

Si estás leyendo esto es porque seguro que has visto Mad Men, así que me salto toda la parte donde explico qué y cómo fue Mad Men, la mejor serie de los últimos diez años. Su creador fue Matthew Weiner, que ya venía de hacer Los Soprano, de donde trajo ese control obsesivo por los detalles. Si lees un poco sobre cómo fue el rodaje de Mad Men descubrirás que no delegaba nada, sometía toda la producción a un control obsesivo, nada aparecía en pantalla sin que Weiner hubiera dado su consentimiento. El resultado fue un producto de lujo, no aceptado por todos los públicos (no hace falta) pero que durará eternamente al convertirse en algo icónico.

Imagina que te encargan hacer algo que sustituya a Mad Men durante los próximos cuatro o cinco años. Tienes muchas opciones, pero cada vez hay menos oportunidades para equivocarse, así que armas tu proyecto sobre una estructura que sabes que funciona: sexo, alcohol y un protagonista con mucho carisma. Eso hicieron en Mad Men durante 92 episodios donde Don Draper se bebió el Amazonas en forma de whisky canadiense y se pasó por la piedra a la mitad de la población femenina del hemisferio norte. Sin contar con los camiones de Lucky Strike que se ha fumado en los 7 años que duró la historia de la trama.

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Pues buscas a un actor que te ofrezca recursos como Bobby Cannavale, que ya se comía la cámara en su papel de Broadwalk Empire, interpretando el papel de Richie Finestra, una especie de Don Draper que además de fumar, beber y follar más que nadie, también se mete más rayas de coca por segundo que Maradona en sus buenos tiempos. Súmale ese aire de genio de la música y el resultado es una discográfica llamada American Century, donde veremos todos sus excesos.

Algo que gustó mucho en Mad Men fue el personaje de Peggy Olson, que fue creciendo profesionalmente desde su puesto de secretaria. Aquí nos han puesto el cebo con una rubia llamada Jamie Vine, que pasa de ser la chica de los cafés a cazatalentos de la discográfica. Quizá sea sólo un gancho y su personaje se diluya con el tiempo, eso es lo que creo en estos momentos, pero ya veremos. Peggy se ganó la atención de Don haciendo un anuncio para una marca de barras de labios, pasando de ser su secretaria a creativa. Pues en Vinyl la idea ha arrancado de forma muy parecida (si funcionó en su momento por qué no repetirla, claro). Jamie descubre un grupo punk que hace a Finestra que se replantee la venta de la discográfica, y apuesta por cambiar por completo el estilo. En ese grupo hay una cara que nos puede sonar, es el hijo de Mick Jagger que también es productor de la serie. 

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En Mad Men la infeliz esposa de Draper le mandó pronto a paseo tras la enésima infidelidad. Pues si ya funcionó en su momento por qué no vamos a repetir, claro. La única que supo atrapar a Don fue el personaje de Megan, una secretaria que soñaba ser actriz y lo logró con las consecuencias que todos conocemos. En Vinyl han fusionado las dos esposas de Draper en una sóla, cambiando la cara de Jessica Paré por la de Olivia Wilde, que nos enseñará algo más que su bello rostro. Será la actriz frustrada (artista en este caso) que vive asfixiada por una familia que no necesita, recordando en parte al rol de Betty Draper.

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Pero repito, creo que todo esto es sólo un anzuelo para que piquemos los que echamos tanto de menos algo como Mad Men. Creo que la trama va a tomar otros derroteros aunque irá tomando prestado lo que funcionó en la agencia Sterling Cooper, como las fusiones con otras agencias (aquí seguro que habrá la llegada de otras discográficas), las luchas de egos entre creativos (aquí serán cazatalentos)… Pero en Mad Men era sobre publicidad, en Vinyl el producto son las bandas de música y eso puede abrir el abanico. Por lo pronto te aporta algo que Mad Men no tenía: una BSO insuperable. La puedes escuchar en Spotify donde van subiendo todos los temas que aparecen en la serie.

Tendrás que esperar hasta el episodio 6 para que te vayas despojando un poco de la capa “madmeniana“, pero verás que acompañará durante toda la primera temporada. Imagino que si esto durase más acabaría cansando, pero mejor lo tomamos como un homenaje y disfrutamos. Ojalá sea lo que muchos esperamos, pinta realmente bien Vinyl.

P.D: No veas el episodio piloto. Dura dos horas y destroza con spoilers el resto de la serie.

Actualización – Junio 2016

La HBO finalmente canceló la serie tras sólo una temporada. Una muestra más de mi enorme olfato para considerar una joya lo que a la gran mayoría le parece basura. Ole yo.