Creo que la gran diferencia social que hay entre la generación de nuestros padres y la nuestra es la repercusión que tuvo la música popular. De hecho mantengo la teoría que entre las clases altas se sigue consumiendo más música clásica, por eso padres e hijos se parecen tanto. En cambio en las clases más modestas nos sometemos a las modas musicales que han ido cambiando desde que el Rock&Roll comenzó a hacerse popular en todos los rincones del mundo. Por eso somos más diferentes que nuestros padres (como teoría hace agua por todas partes, lo sé, pero nadie dijo que fuera perfecta).

Mi relación con la música es endeble, me falta muchísima cultura musical, lo que me impide disfrutar de más estilos de los que conozco. Se disfruta el doble cuando conoces las claves porque valoras la obra con mayor capacidad de crítica. Pero eso no quita que para mi la música sea una fuente de energía, me apoyo mucho en la música para recuperar la moral cuando paso una mala racha anímica.

No sé explicar bien cómo me afecta la música, pero si que reconozco que tiene casi poderes curativos. No exagero, he pasado algunas épocas chungas en mi vida y siempre tengo un disco que me ayudó a superar ese mal trago. De hecho puedo recuperarlos y mi cuerpo reacciona igual que la primera vez que los escuché. Siempre que explico esto termino diciendo que ojalá encuentres un disco que tenga ese efecto en ti, porque es de las experiencias más enriquecedoras que puedes encontrar.

Y noto que me está llegando la crisis de los 40 porque estoy recurriendo cada vez con más frecuencia a la música, retomando viejos grupos de la adolescencia, clásicos que en su momento no supe valorar, grupos que con el tiempo se han hecho míticos… Si eso no es una depresión precuarentón que baje Dios y lo vea.

Todo esto viene a cuento de las canciones que me han hecho siempre recargar pilas. Lo que resulta más curioso es que no siempre es música moderna ni con un ritmo excesivamente movido. No digo que para animarme ponga siempre a todo volumen el tema “Salta” de Tequila. Digo que hay canciones que me dan energía y no sé el motivo. No, tampoco me importa la letra, porque hay canciones que no sé ni lo que dicen.

Un ejemplo de lo que digo es esta canción de Shira Choir, un coro masculino de judíos ultraortodoxos que no tengo ni puñetera idea de lo que cantan, pero con este tema por ejemplo me llena las baterías a tope.

Como puedes comprobar esta canción tiene un factor friki muy alto, no sólo por la pinta de los tipos (que cantan del carajo, eso no lo puedes negar), sino porque no tengo ni zorra idea de qué están cantando. Lo mismo es un himno religioso o una alabanza al pito del niño que acaba de ser circuncidado. No tengo ni idea, pero esa canción me parece maravillosa.

Hay muchos temas que siguen siendo como un interruptor para mi. Recuerdo en 2001 cuando estuve en Estocolmo que conseguí la banda sonora de “Amelie“, que todavía no se había estrenado aquí en España. Aquel disco lo habré escuchado más de cien veces seguro, y muchos de sus temas son de los que más fuerte funcionan animando mi moral (lo mío debe ser que me di un golpe fuerte en la cabeza siendo pequeño, muy fino no estoy, lo reconozco).

Recuerdo también cuando conocí a mi mujer, estuvimos mucho tiempo manteniendo la relación a distancia y cuando me venía la bajona escuchaba el tema “Your song“, aquella maravillosa versión que hicieron en Moulin Rouge del tema de Elton John.

Y por algún motivo que no entiendo todavía, cuando nació mi hija tuve también una mala racha moral. Imagino que pensé mucho en mi padre y en cómo me habría aconsejado si estuviera vivo. En aquella época escuché también mil veces temas de Adele, y el día que sacó en DVD su actuación en el Royal Albert Hall creo que alcancé el cielo (se me entiende). O es que acaso hay alguien que escuche este tema y no se sienta de nuevo lleno de energías?

Antes compartía mucha más música en mi blog, luego con el tiempo me sentía un poco ridículo recomendando canciones que estaba claro que sólo me interesaban a mi. Hoy he pasado de esos prejuicios, me apetecía escuchar un poco de música y compartirla contigo que todavía sigues leyendo este blog. Espero que alguno de estos temas también te ayude a recargar las baterías si tienes un día complicado.