Era el año 2008 y el gerente del grupo U2, Paul McGuinness, hacía un llamamiento a las teleoperadoras para que bloquearan el acceso a internet a los “piratas” que descargaban gratis su música. En 2010, otra vez el mánager de U2 abría los ojos y reconocía que el futuro de la industria musical iba encaminado a los “jukebox” donde pagando una tasa se pudiera escuchar toda la música disponible (este inventó Spotify sin saberlo). En 2014 el grupo U2 regala su nuevo disco con motivo del lanzamiento del nuevo iPhone 6. Tan sólo unos días después, Apple ofrece a sus usuarios una aplicación para borrar el disco de U2 (se descargaba de forma automática). Esto se lo cuentas a alguien en el año 2000 y no se lo cree.

U2 sacó un recopilatorio en 1998 con lo mejor de su discografía entre 1980-90, que fue disco de platino en EE.UU (4 veces), en Reino Unido (5 veces), en Australia (5 veces), en Francia (2 veces), en Alemania… En total fueron unos 10 millones de discos vendidos, cuando el precio de un cd en aquellos años rondaban las 2.500 ptas (15€ de la época).

En cambio hoy la gente descarga una aplicación para borrar su disco de sus móviles. Increíble. Ni regalada interesa la música de estos cincuentones. Si seguimos este modelo de negocio, lo próximo será pagarnos para escuchar su música.