De nuevo a vuelto a suceder, Twitter ha suspendido la cuenta de Marcelino Madrigal. Para quien no conozca al bueno de Marce, es un tuitero (@mmadrigal) que lleva denunciados más de 4.000 perfiles que comparten pornografía infantil en Twitter. En la vida real es responsable de I+D en una de las empresas tecnológicas más importantes del mundo, pero en las redes sociales siempre se le ha conocido por cazar pederastas que comparten de forma impune pornografía infantil, ante la pasividad de las autoridades responsables. No te pierdas este especial sobre El fallo en el sistema de denuncias de abusos de menores en las redes sociales.

No es la primera vez que le sucede, hace cuatro años ya lo hicieron, pero acabaron reactivándole la cuenta tras las presiones de los tuiteros y tras demostrarse la falsedad de las acusaciones que recibió.

Es siempre lo mismo, la mordaza de las redes sociales que tienen impunidad para acallar a los que señalan sus defectos pero permanecen pasivos ante los delincuentes. Da asco y pena al mismo tiempo. Lo que más me enerva es que la Policía vea normal que una empresa acalle a un denunciante de delitos cometidos en esa empresa. ¿Alguien imagina que un trabajador acudiera a la policía para denunciar que en su empresa se trafica con droga, ese trabajador desaparezca y la policía no haga nada? Pues es exactamente lo mismo que está sucediendo con Marcelino Madrigal en Twitter.

Ayer mismo pedía información a la policía de Dubai sobre los perfiles pedófilos que hay en su país, esos fueron los últimos tres tuits que pudo publicar en su cuenta.

twitter marcelino madrigal

También ayer mismo arrojaba luz sobre la polémica de Pilar Manjón, que había cerrado su cuenta tras el tuit sobre Obama y su esposa, pese a que muchos medios “vendían” que había sido Twitter quien le había suspedido la cuenta. Esos mismos medios hoy no dirán nada sobre la nueva suspensión de la cuenta de Marcelino Madrigal, no les interesa.

Me quedo con esta frase de Marcelino, creo que es por eso por lo que sigo manteniendo mi blog después de tantos años y de la fuerte irrupción de las redes sociales:

No se engañen, si uno quiere tener una voz medianamente libre debe tener un blog.