Llevaba desde ayer preparando este post para anunciar el gilipollas de la semana, pero la actualidad se ha vuelto más interesante y he preferido retrasarlo hasta tener suficiente información, así queda todo mucho más claro y explicado.

Durante todo el fin de semana hemos visto esa imagen de la “señora” haciendo el mono en la grada, tratando de ofender a Koné (jugador del Racing de Santander). Digo tratando porque en realidad lo que ha conseguido ha sido que se le gire la tortilla y ahora queda como una racista delante de toda España:

A la aficionada que hacía el mono parece que le han despedido, era trabajadora del museo del Barça y esta misma mañana ha recibido la noticia. Alguno considerará que es excesivo despedir a esta persona, otros que se ha hecho justicia porque una persona así no puede ensuciar la imagen del FC Barcelona aunque sólo trabaje de taquillera en el museo.

Pero resulta que este incidente ha destapado que en twitter muchos “personajes” no tienen vergüenza para acusar de racista a esta aficionada, cuando ellos han dicho cosas iguales o peores. Es lo malo de escribir en las redes sociales, que siempre queda rastro y alguien está dispuesto a hacer capturas de tus mensajes para el futuro.

¿Qué pasaría si alguno de tus tuitstars favoritos fuera un racista a la altura de esta aficionada?

Hay muchos tuitstars que aprovecharon su tirón mediático para lograr un hueco en alguna empresa de comunicación o algún medio digital. Si tuvieras conocimiento de actitudes similares, le calificarías de racista, claro. Y usando la misma vara de medir que con la aficionada, ¿pedirías que le despidieran?

Dejo un detalle para analizar antes de contestar. Esa aficionada, si no llega a pillarle la cámara, le habrían visto hacer ese gesto racista las pocas miles de personas que había en el estadio de La Llagostera. En cambio un tuitstar tiene mucha más repercusión, miles de personas leen lo que escriben.

El problema llega cuando sus followers ven normal esos tuits racistas y nadie le pide explicaciones. La pirueta ética llega cuando esta tuitstar (chica en esta ocasión), se atreve a llamar racista a la aficionada, es una de esas situaciones en las que la lógica explota en mil pedazos.

Pero bueno, dejemos la teoría y empecemos a aportar nombres, apellidos y los tuits en cuestión, que es a lo que hemos venido todos aquí, a hacerle un traje nuevo a nuestra protagonista.

Raquel Sastre

Se trata de Raquel Sastre (@raquelsastrecom), autodenominada cómica, que al producirse el incidente de la aficionada contra Koné, publicó este tuit:

Observa el número de RTs que ha recibido: más de 7.000 en estos momentos. Sus más de 75.600 followers no dudaron en aplaudir esta crítica contra la aficionada racista. Incluso su muy meritorio comentario se ha visto recogido en la prensa escrita, sin duda esta tuitstar tiene mucha influencia:

BoALzaJIAAEorvP

 

Pero veamos quién es Raquel Sastre y qué tipo de tuits publica en su cuenta…

Los tuits racistas de Raquel Sastre

Hace poco más de un año nuestra tuistar publicó esta serie de tuits (pongo el contenido incrustado, si los borra pondré las capturas):

Y como te expliqué al principio de este post, a la aficionada racista de La Llagostera, el Barça le ha despedido porque una persona así mancha la imagen del club. Pues resulta que nuestra tuitstar trabaja para un medio digital, The Objetive, tiene su propio blog donde escribe artículos aplaudidos por sus miles de fans.

¿Alguno de vosotros consideraría un acierto que The Objetive le despidiera de forma fulminante?

Pero, ¿sabes lo peor de todo? Mira el número de RTs que tuvieron esos comentarios racistas, el que más sólo 280. Es decir, sus followers vieron normal que se pueda llamar mono o perro a otra persona. Nadie le pidió explicaciones, cuando se trata de tuitstars parece que se les mide con otra vara, con otra ética. Y ya no digamos si ese tipo de tuits lo hubiera publicado un político, habríamos pedido la cabeza en  una bandeja, su dimisión irrevocable o su destitución inmediata.

En cambio cuando los comentarios los lanza una tuitstar, no pasa nada. Así de simple. Nada. Da igual que esos comentarios los hayan leído más de 75.000 personas. En su momento nadie le hizo la foto, no le pillaron como a la racista de La Llagostera, nadie le ha despedido de su trabajo ante el revuelo mediático.

Pues eso, pedimos a los políticos que actúen como nosotros mismos no somos capaces de actuar.

P.D: Regalo de postre para los que se lo hayan leído todo hasta el final. Raquel Sastre, en su web oficial pone esto:

Al que no le guste el humor negro: Racista!