Hemos asimilado sistemas de comunicación como Whatsapp de forma tan natural que parece mentira que esa misma tecnología existiera desde hace muchos años y nunca llegó a explotar en cuanto a número de usuarios. Los chats existen desde que se popularizó internet, los canales del iRC eran los primeros sistemas de comunicación de grupos en la red, pero fueron perdiendo popularidad a costa migrar todos a las redes sociales.

Lo que hace Whatsapp ya lo permitía hacer Google con su antiguo GTalk, pero no supieron asentarse en un mercado emergente, teniendo la gran ventaja de que venía de serie en todos los móviles Android. En cambio llegó Whatsapp, y con la boca pequeña fue logrando que los usuarios cambiaran de hábitos, miles de usuarios de móviles contrataron tarifa de datos sólo por poder usarlo, imagino que las teleoperadoras fliparon con este boom inesperado.

Y lógicamente a todo rey le llegan sus rivales que le quieren destronar, pero Whatsapp ha logrado algo crucial: que hasta tu tía Carmen se haya comprado un smartphone. Si Facebook ya era odioso porque estaba toda tu familia allí, ahora es Whatsapp donde se está repitiendo la misma situación. Quizá ese sea un punto a explotar por parte de Telegram, el nuevo cliente que busca hacerse un hueco en tu smartphone.

Telegram nació el pasado mes de octubre de la mano de los fundadores de VK, el Facebook ruso. Lo hace con varios puntos fuertes: es Open Source, encriptan todas las conversaciones y tienen clientes de escritorio para Windows, Mac y Linux. Quizá el hecho de que sea Open Source no te interese, sería el último argumento al que agarrarte para cambiar, pero eso significa que cualquier empresa puede usar ese protocolo para mejorarlo. Imagina un ecosistema en torno a este nuevo protocolo de comunicaciones encriptado, puede ser muy interesante.

Este cliente es un clon de Whatsapp, no se han molestado en desarrollar un nuevo interface, saben que ese funciona y van directos a lo que tiene éxito. En la versión actual (Versión: 1.3.17) ya está traducida al español, pero no permite enviar notas de voz. A cambio permite enviar archivos de muchos formatos y hasta 1Gb de tamaño. Yo no digo nada, pero si tienen cliente de escritorio y permiten ese tamaño, Telegram puede convertirse en un nuevo sistema de intercambio de archivos entre grupos de amigos (imagina grupos de aficionados a un grupo que comparten su discografía). Tiene una cosa que me gusta, en los chats de grupos puedes recuperar toda la conversación y los usuarios aparecen con su avatar, algo muy práctico.

Descargar Telegram

Si me dieran a elegir creo que Google HangOut sería el cliente de mensajería perfecto, lo tienes en el móvil, tablet, escritorio… Además te permite hacer videollamadas personales o de grupo. Pero no tiene la aceptación del grupo pese a que todos estamos allí, todo el que tenga Gmail está a tiro de una llamada vía HangOut, pero no lo hacemos.

Quizá ha sido por el momento hipster de descubrir Telegram, un servicio de mensajería que lo tiene casi todo, que funciona bien, es estable, se actualiza con mucha frecuencia, se ha traducido en tiempo récord, que te permite seguir la conversación cuando llegas a tu ordenador (sin cerrar la sesión en el móvil o tablet), está gustando mucho a la gente (superan 1.000.000 de descargas en Play Google en pocas semanas) y ahora llega el momento de renovar la licencia de Whatsapp a todo ese gran grupo de usuarios de Android que hace un año recibieron el mensaje de que les tocaba pagar si querían seguir usándolo.

Creo que van a apostar porque nosotros los early adopters hagamos de comerciales, que vayamos recomendando la aplicación a nuestros amigos, sería algo exponencial, como los timos piramidales. Queda por ver si aguanta el crecimiento sin que el sistema comience a dar sus primeros signos de agotamiento, pero el hecho de que sincronicen desde Google Service ayuda mucho a la fortaleza del cliente.

Siguiendo su perfil de Twitter en español te enteras que pronto añadirán la función de compartir notas de voz y muchas funciones nuevas.