Cuando comienzas un proyecto en internet puedes empezar con una estrategia de crecimiento o ir adaptándote a medida de que vayas creciendo. Si desde el principio tienes claro a donde vas y qué quieres, todo es más fácil. Si has montado una tienda y quieres vender entonces la estrategia la tienes clara. Pero si tienes un blog donde escribir de lo que sea y con el tiempo se convierte en un lugar muy popular, te interesará sacarle rendimiento económico (monetizar que dicen los gurús). O no.

En función de lo que hayas montado te puedes hacer fuerte en las redes sociales logrando más visitas y mayor fidelidad. Lo que hasta hace pocos años se lograba con las suscripciones a tu feed, ahora lo puedes lograr con Twitter o Facebook, aunque de Facebook nunca me he fiado, nunca me gustó y procuro no usarlo por múltiples razones. De hecho no presto nada de atención a esta red social, creo que morirá en muy poco tiempo (a ver si esta vez acierto con mi predicción).

Si tu primera intención es lograr mucho tráfico hacia tu sitio necesitas ponerte las pilas con técnicas básicas de SEO, hay muchos plugins que te ayudarán en tu CMS para lograrlo, aunque yo siempre prefiero recomendar a profesionales del tema, te cuesta más dinero pero no pierdes el tiempo dando palos de ciego.

Pero antes de seguir habría que aclarar el motivo por el que buscamos tener muchas visitas. Si piensas que por tener un blog con 200.000 visitas al mes te harás rico, lo llevas claro. Más que nada porque ese tráfico convertido en ingresos de Google Adsense no serán más de 100-150€ al mes. Pero los gastos de hosting para un sitio con tanto tráfico serán también muy caros, no te saldrán las cuentas. Así que antes de pensar en cómo tener muchos visitantes piensa primero qué harás para convertir ese tráfico en ingresos. Eso siempre que tengas intención de ganar dinero, que no siempre es nuestro interés.

Cuando comenzamos nuestro blog deportivo Beticismo.net no buscábamos tener muchas visitas, nos habíamos centrado en crecer desde Twitter con nuestra cuenta @Beticismo. Empezamos compartiendo y haciendo RT a muchas noticias de la actualidad el Betis, pero también nos apetecía compartir nuestra opinión sobre lo que pasaba en torno a un Betis que estaba en esos momentos en 2ª División y comido por las deudas. Así surgió la necesidad de crear un blog donde volcar todo lo que compartíamos y no queríamos que se perdiera en la inmensidad de las redes sociales.

Con el tiempo empezamos a darle mayor valor a Beticismo.net, pero siempre manteniendo un gran nivel de calidad en el perfil de Twitter. La alimentación siempre fue en esa dirección, de Twitter hacia el blog, pero también era retroalimentación, porque los artículos personales que publicábamos en el blog llegaban a Twitter y lograban gran repercusión y viralidad.

Esta sinergia siempre ha sido positiva, han crecido de la mano, aunque el crecimiento en Twitter ha sido siempre mucho mayor, había más donde crecer y mucha menos competencia para lograr un buen grupo de seguidores (hoy hemos superado los 34.000 followers en Twitter, 1.000 en Instagram y 3.480 en Facebook). Nunca dejamos de lado el SEO para tener contento a Google, pero no fue nunca nuestra prioridad. Sabemos que hay que echar semillas en todas partes, porque por poco que crezcan se suman al resto y todo ayuda a crecer, pero puestos a elegir hemos preferido siempre crecer como comunidad que como proyecto solitario.

Crecimiento en redes sociales

El título del post va encaminado a que puestos a elegir y mirando lo que hemos hecho en estos dos años y medio de proyecto, creo que la estrategia de crecer desde Twitter y no desde el SEO de Google fue la estrategia acertada. Al final tienes la sensación de escribir siempre para personas y no para robots que leen todo lo que publicas, cuantas palabras tiene cada posts, cuantos enlaces, cuantas veces aparece la palabra clave, y demás mierda para tener contento a Google.

Cuando logras un número importante de seguidores sólo tienes que preocuparte de una cosa: el contenido. Trabajas duro para publicar contenido propio y de calidad. Por regla general lograrás que un 10% de tus seguidores visiten tu sitio cada día, entonces si que merece la pena esforzarse en lograr más seguidores que luego convertirás en lectores. Esto no es fácil de aplicar a todos los tipos de sitios, pero cuando publicas contenido o noticias, entonces es una estrategia que funciona de cine.

Claro que hay gente que logra más de un 10% de visitas, pero no nos pasemos, que muchas veces lo que publicas ya lo hemos leído todos en Meneame hace tres horas. Por eso es tan importante el contenido propio, no siempre logras la repercusión que esperas, fastidia mucho trabajar en un post que casi no tiene lectores, pero eso te ayuda a descubrir los gustos de tu audiencia. Aunque siempre he defendido que las audiencias también se educan y que si tú les ofreces un contenido determinado, los que no lo quieran se irán a otro sitio buscando lo otro, pero siempre tendrás un hueco en el mercado de los que prefieran tus propuestas. Esa cuota será más o menos grande, ahí ya decides tú si prefieres escribir de lo que tú quieres o sobre lo que otros quieren leer.

Y ya no entro en los follones de usar una estrategia basada en Google, donde un cambio de algoritmo se convierte en una tormenta perfecta que te envíe al olvido de los buscadores. Claro que tienes que echarle un ojo a este tema, pero prefiero tener muchos seguidores fieles en Twitter que luego me seguirán a donde quiera que yo vaya. Esa cuenta la puedo luego usar para hacer crecer cualquier proyecto que comience. Así hicimos nosotros en Beticismo.net cuando comenzamos con nuestra tienda SoyBetico.es, o cuando hemos querido vender algún producto de máximo interés para nuestros followers.

Al final es mejor conocer a tus seguidores que a tus lectores, muchos de los que te siguen no te leen, pero todavía hay más lectores no te siguen, sólo llegaron a ti por una búsqueda en Google, quizá ni regresen, mientras que un seguidor irá contigo a cualquier parte, por eso es tan importante que le cuides y le ofrezcas contenido de calidad.