En mi familia tenemos nuestra propia filosofía de vida, no digo que sea la mejor, estoy seguro que hay familias con valores y costumbres mucho “mejores” que la mía. Pero claro, mi familia es única, hecha por la sucesión sucesiva de sucesos que me han sucedido. De hecho mi familia ahora es única, ni antes ni después podría haber tenido la misma familia.

Decía que tenemos nuestra propia filosofía de vida, usamos muchos dogmas que mantenemos frente a viento y marea. El tiempo nos ha dado la razón de que es siempre un acierto respetarlos y mantenerse firmes pase lo que pase. No, no soy un talibán religioso, ni hablamos de política en casa, nada de eso. En mi familia tenemos dogmas como estos:

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Siempre lo que pasa es lo mejor que podía haber sucedido

Las alegrías hay que buscarlas, que las penas vienen solas

Los regalos cuando se merecen, no cuando toca

Las dificultades de la vida están para hacerte más fuerte, no más infeliz

No pierdas el tiempo con medios días habiendo días enteros

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Ahora que los veo así agrupados creo que saco en conclusión que todos ayudan a afrontar de forma positiva los palos que te da la vida. No presumo de ser un tipo duro, pero la vida a veces se ha ensañado más de la cuenta conmigo y he seguido sonriendo cada mañana. Si no soy duro al menos tengo un aguante importante.

Siempre lo que pasa es lo mejor que podía haber sucedido

Este dogma es el más duro de aceptar, porque estamos hablando de aplicarlo cuando fallece un familiar, cuando hay un accidente que te deja huella de por vida… He leído a muchos autores hablar de esta forma de aceptar lo que llegue, creo que en la biografía de Steve Jobs hablaba de unir los puntos del destino. Pues más o menos es eso. Nunca sabes cómo te puede beneficiar una noticia triste, pero cuando pasan los años y miras donde estás te preguntas si habrías llegado allí sin la influencia de esa noticia. Aunque creas que no siempre funciona, me lo aplico desde bien pequeño y cuando miro atrás veo esos puntos que se van uniendo para formar lo que soy ahora.

Las alegrías hay que buscarlas, que las penas vienen solas

En mi casa celebramos todo, Papá Noël y los Reyes Magos, Halloween, el Caga Tió, Semana Santa, San Juan… Cualquier motivo de fiesta es bienvenido. Digo esto porque a falta de más de dos semanas ya tenemos toda la casa decorada con motivos de Halloween, una tradición que nadie sigue en España pero que a nosotros eso no nos importa. Nos gusta tener la casa decorada con algún motivo festivo, es una excusa más para hacer algo juntos, en familia, aprendiendo a respetar los gustos de todos y aceptar que a veces sea otro el que tome la decisión de cómo llevar a cabo un trabajo.

Lo de buscar las alegrías es algo que hay que hacerlo si quieres ser feliz, porque por desgracia las penas, la muerte y la enfermedad vienen a buscarte cuando menos te lo esperas. Donde está el cuerpo, está la muerte. Eso lo decía mi abuela y es cierto, si no buscas motivos para disfrutar no habrá alegría en tu vida. Todo lo contrario, si vives con miedo sólo te llegarán noticias desagradables. Hazme caso, date un capricho y planea algo divertido para este fin de semana, al final la vida está rellena de recuerdos felices.

Los regalos cuando se merecen, no cuando toca

Cuando estudié la carrera me quedé con pocas cosas prácticas para el día a día. Una fue la educación en positivo, y así es como estoy educando a mi hija. No le doy premios por hacer las cosas bien, ni le castigo si lo hace mal. Ella sabe que si tiene el comportamiento que yo quiero podrá tener lo que quiera. Es como darle 10 puntos y si no se porta mal tendrá derecho a elegir lo que quiera, podrá disfrutar de todos los beneficios. En el momento que ella libremente decide no seguir actuando como yo quiero, pierde puntos y privilegios. Es una forma de educarle como otra cualquiera, pero al menos le dejo un margen de libertad para decidir si quiere actuar de forma diferente asumiendo las consecuencias. Si, asumir consecuencias, algo que no enseñan a nadie hoy en día, todo lo contrario, se educa para que siempre la culpa sea de otro, el gobierno, los políticos, los empresarios o tu jefe que te tiene manía. El resultado es que en 5 años y medio no he tenido que castigar nunca a mi hija, no lo necesita.

Por eso no esperamos a hacer regalos a una fecha especial, cualquier momento es bueno si se mantienen los objetivos propuestos en nuestro “contrato paterno filial”. Todos salimos ganando, ella tiene sus premios y yo logro que haga lo que yo creo que es lo mejor para ella.

Las dificultades de la vida están para hacerte más fuerte, no más infeliz

Imagino que si, que habrá gente que ha tenido una vida fácil, rodeado de comodidades, con la suerte de cara, que llegan a la edad adulta sin que la vida le haya explicado todavía de qué va el juego. Pero no es lo habitual, por suerte.

Lo normal es que la vida te ponga a prueba con toda clase de dificultades, tú luego puedes reaccionar como si un ser todopoderoso estuviera disfrutando con tu desgracia, o bien aceptando que es una especie de prueba para descubrir tú mismo de lo que eres capaz, hasta donde llega tu paciencia, hasta donde confías en ti mismo. Si actúas como si fuera un juego donde vas superando niveles lograrás que tu autoestima crezca después de superar cualquier dificultad. Como forma de entender la vida creo que es la más positiva y la que te hace ser más fuerte.

Así no tendrás miedo a cambiar de profesión, mudarte a otra ciudad, elegir amigos nuevos… Sabes que habrá problemas en el camino, pero siempre se superan y el resultado merece mucho la pena.

No pierdas el tiempo con medios días habiendo días enteros

Con casi siete mil millones de personas en el mundo no puedes bloquearte por lo que haga o diga una sola persona, da igual si es muy importante en tu vida. Cualquier asunto que te absorba tu energía, tu fuerza, tus ganas… Tienes que superarlo de alguna manera, y si no puedes superarlo lo dejas de lado y pasas a otro asunto. Nadie te acusará de cobarde, no se pueden ganar todas las guerras, y cuando veas que un asunto no te lleva a ningún sitio lo mejor es dejarlo y ponerse con otro tema. El tiempo es limitado, no nos sobran los días para perderlos en asuntos absurdos sin final.

Esto te puede pasar con un amigo que te ha defraudado, una pelea familiar, un trabajo que no te gusta o los estudios que te tienen atrapado sin terminar porque no te gustan. Todos lograrán minarte como persona, te crearán frustración. Lo mejor, hazme caso, es darles carpetazo, cambiar de rumbo y seguir el camino de nuevo en solitario, desde cero si es preciso. Viajar libre de carga nos permite llegar más lejos.

Seguramente estos dogmas no te valgan a ti, ya te dije que cada familia es un mundo, pero quizá te ayude a pensar de una forma que no te lo habías planteado antes, a lo mejor incluso te ayudo a ver algo de esperanza ahora que te rodean tantos problemas. Sería genial, ojalá.