Dentro de 50 años, cuando nuestro momento venga recogido en los ebooks de historia, podrán resumir estos primeros 15 años del s.XXI como la gran estafa corrupta. Todo es mentira, todo apesta, no hay respeto, ni valores, ni honor, ni honra, ni decencia, ni dignidad, ni vergüenza… Todo está podrido, todo.

La corrupción canalla existe a pequeña y gran escala, desde el cuñado que hace chapuzas los fines de semanas y cobra en negro, hasta los deportistas dopados, pasando por la corruptela política, la corona, los medios de comunicación, las empresas tecnológicas…

Tenemos un problema moral mucho más importante de lo que alguno imagina. Qué referente moral le daremos a nuestros hijos cuando ven que sólo los chorizos tiene dinero para vivir como reyes?

Tú como padre puedes intenta(r ser o aparentar ser) lo más digno posible, hasta que tu hijo descubre que su padre se cuela sin hacer cola en el cine, o en el supermercado. Desde ese momento ya le estás diciendo lo que me decía mi abuelo: “En un cortijo grande, el que es tonto se muere de hambre“. El más despabilado es el que triunfa, mientras el que respeta las normas se queda detrás con cara de tonto. Y ya no te cuento si algún día escucha cómo negocias con el albañil que vino a reformarte el cuarto de baño y le pagaste sin factura.

Está todo podrido, desde los cimiento. Hemos fracasado como sociedad que se suponía buscaba el estado del bienestar. Somos muchos los que nos lo hemos creído, pero otros han preferido de forma egoísta aprovecharse del sistema, abusando de su posición de poder, y sin miedo a la justicia. Porque ese es nuestro gran problema, la impunidad con la que se manga en nuestro país.

Así de memoria sólo recuerdo un cargo político que acabase con sus huesos en la cárcel por robar: Luis Roldán. Y con los banqueros pasa tres cuartos de lo mismo, sólo recuerdo que un mal gestor pagase con sus huesos en la cárcel sus errores: Mario Conde.

En cambio los partidos se asocian para reducir a 4 años la prescripción de los delitos económicos, así que aguantan ese tiempo como pueden, untando a la prensa para que no hable, y luego sale todo a la luz con un gran revuelo social, pero sin consecuencias penales. Es un chollo. Súmale que de media hay un indulto fiscal cada 8 años, con lo que podrán limpiar el dinero que tuvieron escondido en Andorra, Suiza o Gibraltar.

Y no pasa nada. No pasa absolutamente nada. Lo consentimos, lo vemos como algo natural en un sistema podrido desde las raíces. Cualquiera de nosotros, al ocupar un puesto en la administración y con poder de decisión, aceptaría los regalos de las empresas que se hacen con las obras públicas. Cualquiera. Si estafamos al fisco con una factura del fontanero, qué no haríamos en un despacho por el que cada día pasan presupuestos millonarios?

No recuerdo cuando fue la última vez que nos enfrentamos como país a una situación como esta, con un partido de gobierno corrompido de pies a cabeza por la corrupción urbanística, con una alternativa de gobierno que todavía debe muchas explicaciones por los casos de Filesa o por los Eres de Andalucía (de los que saldrán de rositas, por supuesto), con un arco parlamentario lleno de partidos responsables de la bancarrota de las cajas y con casos de corrupción en todas las filas…

Alguien tiene claro a quién votaría si mañana mismo fueran las elecciones generales?

Otro post que se quedará en el olvido cuando salte el próximo escándalo.