Imagina que una mañana vas en el metro, lleno como siempre, y un jubilado le pide a un chico que le ceda su asiento. El joven se niega a dejar que se siente y entonces se lía un holocausto canibal en el vagón, hasta tal punto que nadie es capaz de actuar para defender a la víctima.
El jubilado mordió los brazos del joven hasta provocarle heridas de consideración, la sangre salpicó el asiento y cubrió el rostro del agresor, que cuando mira a cámara muestra una imagen escalofriante.
El pánico de los pasajeros se observa en el video, donde nadie sabe qué hacer. Lo único que saben hacer es grabar la escena gore para que tú ahora, morboso, puedas alucinar con este video: