Uno de esos videos que nos hace sonreír, sobre todo a los que somos papás y valoramos más estos gestos tan bonitos. Se trata de Vadim Evseev, un jugador que disputa su último partido antes de retirarse del fútbol. Su equipo pierde 1-4 y el entrenador pide su cambio, lo que nadie se espera es que el sustituto sea su hijo Hrisan de 5 añitos. Espera que eso no es todo, atentos a la reacción del equipo contrario. Precioso: