Ya no quedan humoristas, sólo hay monologuistas que repiten una y otra vez el mismo chiste, la misma estructura, las mismas anécdotas… Vamos, lo que ya hacía Miguel Gila hace 40 años.

Pero hay otros personajes que tienen una gracia especial, un angel que derrocha humor por los cuatro costados. Mi favorito de los últimos años era Juan Luis de Tarifa. Un personaje conocidos por todos en Tarifa y que Jesús Quintero hizo muy popular en su programa “Ratones Coloraos”. Recuerdo una charla con este filósofo de la vida rural sobre las bodas de Canaán de la Biblia, que fue antológico. Lástima que no lo he encontrado por ningún sitio. Si encontré este que habla con su burro en el plató, no tiene ni la mitad de gracia que el otro, pero te haces una idea de su forma de hablar, que era única.