A ver cómo funciona ésto que me parece que me he perdido. Los que salen a la calle a protestar (da igual el motivo) lo hacen en su nombre, sólo en su nombre. No representan a nadie porque nadie les ha dado su voz o su voto.

Cuando tomas la decisión de salir a protestar lo haces siguiendo unas directrices marcadas (no siempre) por los organizadores del evento. Por eso hay veces que toca ir detrás de una pancarta con la que no acabas de estar totalmente de acuerdo.

19J en BCN. Foto: Omar Corrales

19J en BCN. Foto: Omar Corrales

Pero qué pasa con los que no salen a la calle? En un país donde la libertad del individuo estuviera por encima de todas las cosas, sería tan respetable esa opción como la de estar con la cacerola en la plaza de tu pueblo. Pero no, está claro que no.

Aquí si no estás “con ellos” es porque estás “contra ellos”, por eso si escribo un artículo de opinión personal, mejor o peor argumentada, acabo recibiendo los habituales comentarios de trolls. Y qué busca un troll que defiende un motivo de protesta? Pues busca cambiar tu forma de pensar porque tú siempre estas equivocado y sólo él tiene la razón. Por tanto, sólo su razonamiento es válido y es el único que debe imperar. A qué te suena el discurso? Si, al pensamiento único que existe en los sistemas totalitarios por todos conocidos.

Si critico al 15M me convierto inmediatamente en un enemigo, un tendencioso, un canalla y un burgués por no salir a defender el futuro de mi familia.

Bien, toca recordar a los 200.000 indignados que salieron hoy domingo a las calles de España que el primer lema que leí esta mañana: “No somos culpables” es el primer error que puedo criticar. Entre los 200.000 indignados habrá varios miles hipotecados que pidieron un préstamo que no podían pagar, pero además incluyeron el Audi y la TV LCD 3D. Fiaron sus vidas al mercado para los próximos 50 años.

Claro que hay culpables entre los indignados, cada uno debe asumir su cuota de responsabilidad. Los bancos casi regalaban el dinero con intereses bajos, muy bajos. Los ciudadanos hipotecaban el 100% del valor del piso por un precio muy superior al real, contribuyendo al efecto burbuja inmobiliaria.

Qué pasa ahora? Que los que no tienen hipoteca están tan traquilos como antes. Sin Audi, eso si, pero durmiendo a pierna suelta desde hace 4 años. Otros en cambio decidieron jugar a ser ricos y no les ha salido bien la apuesta.

Ahora toca criticar al sistema, a la banca (a ver cómo funcionaríamos sin el crédito) y a los gobiernos. La crítica a los gobiernos (de todos los colores) la apoyo porque negaron la crisis hasta el último momento, como un mentiroso al que le han pillado la mentira y resiste con la mirada baja a reconocer la verdad.

La crítica a la banca no tiene mucho sentido. Son los dueños del mercado y nos movemos dentro de éste. Los ciudadanos antes que ciudadanos somos clientes consumidores, así nos ven ellos y así nos mostramos nosotros.

Con las protestas del 15M y 19J podrán cambiar gobiernos y leyes, pero a la banca no la van a cambiar. Para eso hay que tener mucho poder en muchos gobiernos, no sólo en el Español que ni en Europa tiene una posición relevante.

Pero cómo van a cambiar a los que se siguen hipotecando a 50 años y viviendo por encima de sus posibilidades? Subimos los sueldos? La gente se hipotecará para comprar pisos todavía más caros y mejores coches. Somos consumidores, es un puto vicio, un nudo gordiano imposible de resolver si no es con un cambio de filosofía de vida.

Da igual, no importa lo que escriba. Los más radicales defensores del 15M me volverán a insultar y menospreciar, pero además tratarán de hacer algo inútil, que yo cambie de idea. No hace falta, en serio, dejadme vivir en mi ignorancia supina. Yo también estoy indignado, pero no sólo de la banca y los políticos.

Por cierto, la libertad implica vivir y dejar vivir. Si yo critico algo que no te gusta tienes 2 opciones: contradecirme o no perder el tiempo conmigo ni prestarme atención. En todo caso no es admisible atacar e insultar buscando un cambio de opinión o actitud. Lo que se logra con violencia sólo se puede mantener con la violencia (y eso lo dijo un tipo fabuloso, no es cosa mía).

Lo dicho, estoy abierto a que debatamos en forma de comentario, pero si vienes con actitud de troll ya te puedes largar. Nadie te pide tu opinión, aquí molestas, busca otro rincón donde escribir y que lean tu opinión, aquí no aportas nada.

Y lamento al resto de lectores habituales que esté con este tema recurrente, pero el nivel de los últimos comentarios me incitan a recaer en este tema. Parece que tenga que defenderme de algo, cuando sólo estoy mostrando mi punto de vista diferente (que no opuesto) a lo que rodea al 15M.

Recuerda: yo no soy el enemigo, a mi no me tenéis que convencer de nada. Nadie habla en mi nombre, yo me represento a mi mismo y soy responsable de mis actos.