Estas noticias me encantan por su elevado nivel de surrealismo. Parece un chiste, pero queridos amigos, es la triste realidad. Te dejo lo que he encontrado publicado en el diario The Guardian:

Según la Wikipedia:

El Idioma Ayapaneco es una lengua muerta indígena de México. Proviene de la familia de lenguas mixe-zoqueanas, hacia el año 2.011 contaba con sus dos últimos hablantes en Jalpa de Méndez, Tabasco.

Bien, estos dos últimos hablantes son los señores Manuel Segovia, de 75 años, e Isidro Velázquez de 69 años, que viven a unos 500m el uno del otro, pero por alguna extraña razón que nunca han explicado, no se dirigen la palabra.

Al menos Manuel Segovia intenta dialogar con su mujer y su hijo que entienden el ayapaneco, pero no lo hablan demasiado, por lo que las conversaciones en esta lengua son cada día más reducidas. Isidro Velázquez vive solo y no suele hablar nunca con nadie.

Isidro Velázquez

Los antropólogos llevan años estudiando esa lengua para crear un diccionario que sirva para al menos conservarla, pero hasta en eso están teniendo problemas, porque los dos ex-amigos no se ponen de acuerdo en muchas cosas. De tal manera que a finales de este año el diccionario verá la luz, pero incluyendo las variaciones que incluyan cada uno, ya que no hay una tercera fuente de información con la que contrastar las opiniones personales.

En estos casos me fascina primero, que una lengua haya sobrevivido más de 500 años a pesar de todo lo que ha soportado la población indígena, y segundo, que con el carácter que tienen estos amigos no se haya extinguido antes su pueblo.