Quizás recuerdes una noticia que apareció en los medios en el mes de mayo del año pasado. El genetista Craig Venter, trabajando para la empresa Synthetic Genomics, había sido capaz de fabricar en laboratorio el ADN completo de la bacteria Mycoplasma mycoides e introducirlo en otra célula recipiente de otra especie llamada Mycoplasma capricolum. Era la primera vez que se conseguía un ADN sintético, generado en laboratorio a voluntad. Para diferenciar el ADN natural del sintetizado se le añadieron varias frases célebres, una de ellas de la obra Retrato del artista adolescente, de James Joyce:

To live, to err, to fall, to triumph, to recreate life out of life.

Trad. Vivir, errar, caer, triunfar, recrear la vida a partir de la vida.

El caso es que ahora han recibido una notificación legal para que cesen de utilizar esa frase porque no tienen cedidos los derechos de autor. Los descendientes de Joyce no autorizaron su uso para este tipo de fines y por tanto no consienten que sigan utilizándola para marcar su ADN sintético.

ADN mycoplasma mycoides sintético

Surrealista, verdad? Lo que debería llenar de orgullo para la familia de Joyce, lo acaban convirtiendo en un lodazal al mezclarlo con la propiedad intelectual.

Por suerte esa no es la única frase que insertaron en el ADN sintético, lo curioso es que como deben rectificarlo para cumplir esa solicitud legal, de paso corregirán otra de las frases que incluyeron y que estaba redactada incorrectamente.

Se trata de la famosa cita del físico Richard Feynman:

What I cannot create, I do not understand.

La pizarra de Feynman

La que incluyeron inicialmente era parecida pero no exactamente igual:

What I cannot build, I cannot understand

Lo que no acaban de entender los picapleitos de los herederos de Joyce es que esa bacteria comenzó a replicarse y no hay ningún interruptor para detener el motor, cambiar “la frase” y volver a encender. No sabemos en qué acabará todo ésto, pero es surrealista, muy surrealista.